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Informa Notiver, en su edición del lunes 15 de junio, que en los antros de las principales ciudades de Veracruz –claro, en aquellas gobernadas por el PRI– está prohibido reproducir la canción “Yo te vi llorando”, que como ya dijimos es un cover de la canción “I Want You To Want Me” con que Cheap Trick puso en el mapa al Budokan. Las regidurías de comercio aconsejan a los propietarios de los antros, cuyos permisos siempre penden de un hilo y responden más a las vinculaciones con las autoridades –¿verdad, Reynaldo?–, que no se toque esa canción, convertida en La Marsellesa de los veracruzanos –ver Casablanca de Michael Curtiz.

Acaso a los jóvenes poco les importe la política, pero les encanta el desmadre. Hace diez años una canción infame “Puto” de Molotov se volvió popular por su procacidad; un pretexto para espetar “Puto”. Ahora se desquitan gritando “Yo te vi, yo te vi robando”. La prohibición confirma que PRI, gobernantes y políticos continúan intentando acallar la voz popular. En su cortedad de miras no entienden que sólo vuelven más famosa la parodia “Rata y cursi” y más se desprestigia justamente a quien se desea proteger: al gobernador.

¿No hay un grupo punk que realmente lo sea que retome la parodia y la interprete como una rola punky?

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Asesorado por sus jóvenes colaboradores Fidel Herrera Beltrán decidió desde 2005 utilizar paulatinamente los recursos que la tecnología en línea le ofrecía. Cubiertos, saturados y  coptados los medios de comunicación tradicionales le descubrieron un valiente mundo nuevo, una nueva frontera donde el mundo no concluía, como en El piso trece, sino que de hecho las líneas parecían abrirse, extenderse hacia un horizonte infinito. Era Internet, el lugar donde cualquier grupo de rock podía devenir famoso. Y así, a fines de 2005, aparecía colgada en la red su entrada en la Wikipedia, el sitio de información y conocimiento más consultado actualmente. Un pequeño paso en la red pero un paso gigantesco para promoverse y afianzar sus ambiciones presidenciales.

Battroid, el wikipedista que creó la página –se dedica a crear semblanzas de los gobernadores de los estados de México– y el wikiproyecto Veracruz, quien asumió el control de la página, poco podían imaginar que actualmente al googlear Fidel Herrera Beltrán y video aparece el vínculo a la entrada justamente de la wikipedia donde se asienta que Fidel Herrera ha acusado al dirigente del PAN, Germán Martínez de articular la parodia de “Rudo y Cursi” con el a veces llamado “Corrido de Fidel” y en otras “Rata y cursi”. Nada tendría de extraño, sólo que la página también remite al video. Y así, lo que probablemente fue una forma de contrarrestar la publicidad negativa –¿lo es ciertamente?, cabría preguntarse, se convierte en una poderosa forma de promoción justamente de lo que pretende negarse.

El video mató a la estrella del rating

Como planteaban los viejos formalistas rusos, para seguir una historia hay que dilucidar primero  cuál es la fábula, el orden en que se presentan los acontecimientos. Y en el caso de este sainete, la información subrepticia, las acusaciones infundadas –pues no hay pruebas que respalden las acusaciones de culpabilidad panista–, la confusión, las contradicciones y ciertos visos de comedia del absurdo ameritan exponer los hechos en secuencia.

El 12 de mayo apareció en El Universal y en otros medios impresos o de edición electrónica una nota, atribuida a “Agencias”, indicando que el IFE había ordenado al distribuidor de YouTube en México el retiro de un video que parodiaba la canción “Quiero que me quieras” alterando la letra y montando imágenes de Fidel Herrera Beltrán como un político corrupto. (“IFE ordena a YouTube retirar spot de Fidel Herrera”) De hecho el video se intituló “Yo te vi/yo te vi robando”. La decisión había sido tomada después de que el 8 de mayo el director del jurídico del Gobierno del Estado de Veracruz presentara una queja ante el IFE por la mofa a la investidura del gobernador.

Sin embargo, por la tarde, en Milenio apareció una nota informando que el gobernador Fidel Herrera Beltrán desmentía que hubiera sido su gobierno, a través del departamento jurídico, quien solicitara el retiro. (“Niega Fidel Herrera haber pedido al IFE bajar video de You Tube”) Enigmáticamente, en entrevista con W Radio, quien ha sido la fuente que mayor atención ha puesto a esta historia, dijo: “Lo que quieren los mexicanos es respeto a las libertades democráticas”. (“No me molesta video en You Tube: Fidel Herrera”). Por supuesto que los aprendices de censores se toparon con la realidad que  puede ser virtual pero cómo duele: los usuarios solidariamente respondieron colgando y multiplicando el video en diversas páginas y además columnistas de prestigio como Carlos Loret de Mola y Ciro Gómez Leyva no dudaron en burlarse de nuestro gobernador.

Compaye, no me ayudes!

Ya asentamos que éste, aunque se trate de un episodio decisivo para el uso y percepción sobre la internet, es una comedia, con tintes grotescos. Si nuestro gobernador aparecía declarando que era su partido y no su gobierno quien había interpuesto la queja, de inmediato reaparecía Noé Geovanni, del departamento jurídico del Gobierno del Estado de Veracruz, exigiendo el retiro del video. El 15 de mayo finalmente Youtube canceló el video aunque se arguyó que el motivo había sido por violación de los derechos de autor –en todo caso la violación sería al grupo Cheap Trick, autor de la música original “I want you to want me”, no a la infame version de Gael, ya en sí una parodia. (“YouTube retira video de Fidel Herrera”)

En su afán por demostrar que detrás de los videos había no mano negra pero sí mano azul –paren de reír, no fue chiste–Geovani se presentó ante el Consejo General del IFE con cuatro direcciones de Internet que corroboraban que había sido la Secretaría de Acción Juvenil del PAN la autora de la parodia infamante. Geo arguyó que una de las direcciones mostraba una mano azul abierta, emblema del panismo. Sin embargo, cuando se procedió a comprobar si las direcciones eran válidas, es decir, a teclearlas en el cuadro de diálogo del navegador, éstas no existían. Los abogados descubrieron entonces que estaban mal escritas. Cuando recurrieron a su respaldo, la batería se apagó y después se eliminó el archivo de modo que  no pudieron cotejar ni comprobar nada. La información, aunque parezca una pésima comedia de Jorgito Ortiz de Pinedo es real, puede consultarse en W radio. Finalmente el IFE declaró que dado que  no había pruebas la acusación era improcedente.

Cabe preguntarse: ¿de veras tenían pruebas o sólo fue un ardite publicitario para acusar al PAN? Decía Voltaire, calumnia, que algo queda.

Yo te vi, yo te vi arrastrándote

 

El video con la parodia de la canción interpretada por Gael fue una respuesta a “Fidelman”, una canción de Los Caracoles que se subió a la red el 29 de marzo, según reza el crédito del usuario quien lo subió: Studio G, de Mérida, donde se facturó la animación –el video es “oficial”, aseguran con orgullo. No sabemos si el PAN o algún ocioso decidió responder con su personal interpretación del gobierno fidelista y de ahí la parodia, lo cierto es que este video de los mamarrachos de Banderilla suma apenas 1527 reproducciones, mientras que los clones de “Rata y cursi” –más de veinte “canales” distintos lo ofrecen– suman poco más de doscientos mil reproducciones. Quedará la duda de si el video existía antes o si fue en efecto una respuesta al descaro de Los Caracoles y de su patrocinador. Cara salió la aventura internauta.

La escaramuza fue una de las primeras batallas que se libró en un terreno incógnito. La prensa, la televisión, puede ser censurada, pero en el territorio aún inhóspito y libre de la red, pese a las regulaciones y vetos que imperan en países antidemocráticos y violatorios de los derechos humanos como Cuba y China, es imposible censurar un video, sobre todo si éste al parecer, más que un acto de panistas, es una expresión de repudio popular. Es cierto, para que la cuña apriete tiene que ser del mismo palo,

Por ello este suceso que para los veracruzanos es meramente ridículo quedará como un caso paradigmático. El intento de represión del video demostró: que los políticos, al menos en Veracruz, no saben qué es Internet y que tendrán que aprender a convivir con un medio reacio al control; que el respaldo popular que las estadísticas demuestran no es tal, ya que resulta inexplicable la respuesta de los internautas quienes se apresuraron a colgar nuevamente el video; la ineficiencia del IFE para lidiar con los nuevos medios; el vacío jurídico de nuestra legislación. Además, se comprobó que con excepciones los periodistas veracruzanos son serviles –feliz día de la Libertad de Prosternación–, pues abundaron declaraciones en columnas de que ya era hora que alguien regulara Internet o que había que regañar a youtube por amarillista, lo que demostró el analfabetismo digital –el otro lo demuestran diariamente con sus escritos–.

Quien salió peor librado fue Adolfo Mota Hernández, ahora en el Comité Ejecutivo Nacional del PRI, quien presentó una iniciativa para regular los contenidos de Internet. No es necesario añadir que la legislación propuesta por el PRI tiene tanto sentido como poner una tranca en pleno Océano Pacífico. Como escribió un lector en uno de los tantos foros en la red donde puede uno ver el video: parece que un niño de cinco años tiene más idea de lo que es Internet que los políticos.

 

 

Para concluir con esta nueva edición de La risa en vacaciones, el 23 de mayo el cantautor Byron Barranco subió a la red su paráfrasis de la paráfrasis, “Fidel Herrera”. Byron, quien intentó tener éxito como cantante y ahora se dedica a regentear un café (Café de la Revolución ya que éste ilustre priista presume ser ¡“de izquierda”!), ha dedicado varias canciones más a Fidel y también a denostar el PAN. Antes, por supuesto, entonaba pésimos versos contra el PRI, en “Son de hilaridad”, aunque para que no se diga que es incongruente nuestro Byron se afana en aclarar “no soy priista/qué más que la verdad/ y hace quince años cantaba contra el PRI/pero hace cinco que al Tío conocí/y ya le guardó total fidelidad”. No vale la pena comentarlo; no lleva ni doscientas reproducciones –aunque supongo que ahora yo seré culpable de volverlo famoso. Ni modo: soy magnánimo.