MEMORIA DE UN FESTIVAL EXCEPCIONAL

Martin Amis

“Se juntó el hambre  con la necesidad” fue la coloquial respuesta de uno de los organizadores foráneos del Hay Festival en Xalapa a la pregunta sobre cómo se acordó festival tan importante en Xalapa. No era para menos. En julio de 2010 se había desarrollado en Zacatecas la primera edición en México de este festival que nació en Gales, en el poblado Hay-on-Wye, famoso por sus librerías, con la presencia de escritores, periodistas, músicos e intelectuales como Carlos Fuentes, Jon Lee Anderson, Bob Geldof, Sasha Sokol, Jorge Volpi, Laura Restrepo, Francisco Goldman y Héctor Abad, entre otros; y la dedicación a la memoria de Carlos Monsiváis y José Saramago, entonces recién fallecidos. Realizado por la entonces gobernadora de Zacatecas, la perredista Amalia García, quien participó en el programa, el Hay Festival se asumía como piedra de toque para impulsar la lectura y devolver a Zacatecas, hermosa ciudad, Patrimonio de la Humanidad, su antiguo lustre. Sin embargo ante el inminente relevo en la gubernatura se temía que la siguiente administración cancelara la continuidad. (Ver “Cumple expectativas Hay Festival”: http://ntrzacatecas.com/noticias/zacatecas/2010/07/19/cumple-expectativas-“hay-festival”)
De modo que en enero de 2011 el Hay Festival buscaba anfitrión en México. Del 19 al 23 de enero se celebró en Madrid, España, la edición número 31 de la Feria Internacional de Turismo. Conforme a las cifras de la feria (accesibles en: http://www.ifema.es/ferias/fitur/pdf/cifras.pdf) acudieron a este mercado, visitado en mayor número por hoteleros (15% del total) y promotores de viajes (18%), más de doscientos mil asistentes. Algunos fueron visitantes profesionales; y dentro de estos un 1. 3% correspondió a “organismo oficial extranjero” . Conformando este porcentaje asistió una nutrida representación de Veracruz, con emisarios de la Secretaría de Turismo, Cultura y Cinematografía y del Ayuntamiento de Xalapa. Como se relató en una entrega previa (“Hay Festival en Xalapa”, Performance 147, ) Elizabeth Morales, asumida inesperada vocera de la delegación, anunció, a su regreso, como logro de su gestión, la contratación del Hay Festival para Xalapa; aunque en ese momento se anunció que se efectuaría en 2012, no en 2011. En marzo, sin embargo, se anunció que el festival sucedería en octubre.

Programa

El Hay Festival se desarrolló del 6 al 9 de octubre. El programa incluyó personalidades de importancia mundial. Varios, escritores reconocidos, leídos y candidatos al Premio Nobel de Literatura: Martin Amis, Richard Ford… Otros, personajes menos mediáticos, aunque con una trayectoria que los sitúa entre las personalidades más influyentes en sus campos respectivos: Marcus du Sautoy (considerado uno de los científicos vivos más importantes), Niall Ferguson (definido por Time dentro de las cien personalidades más influyentes a nivel mundial). Y claro, Michael Nyman, Brian Nissen. Para el público de a pie había nombres más atractivos: Elena Poniatowska, Diego Luna, Molotov… Y para los amantes de la literatura, esa cofradía cada vez más reducida, surgía la posibilidad de conocer a Rodrigo Rey Rosa, Ricardo Piglia, Alfredo Bryce Echenique, Edmundo Paz Soldán, además de la oportunidad de volver a escuchar a Sergio Pitol, Margo Glantz, Mario Bellatin, Rosa Beltrán, Juan Antonio Masoliver, Carmen Boullosa.

La nómina fue amplia e incluyó autores para diversos gustos. Nada que reprochar a la composición del programa, si acaso la poca presencia de poetas y de lecturas de poesía. Nada –tampoco– que objetar a la calidad de los participantes; si acaso que al cotejar los programas en Zacatecas (2010), Segovia (2011), Cartagena (2010) se advierta cierta regularidad, ciertas presencias reiteradas (Sergio Ramírez, Martín Caparrós, Juan Cruz, Eduardo Lago), como si el festival fuera una suerte de caravana que va llevando a sus artistas exclusivos de un punto a otro. No seré mezquino sin embargo y coincido en que se trata del festival literario más importante del mundo y es un lujo su celebración en esta ciudad tan agobiada.

La importancia histórica

La embajadora de Gran Bretaña en México, Judith MacGregor, expresó al gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, su satisfacción por el éxito del Hay Festival en Xalapa y manifestó su deseo de que continúe en esta localidad. Aprovechó para recordar los lazos que unen a Gran Bretaña y Veracruz siendo uno de ellos el convenio contra el cambio climático. La diplomática no era la única satisfecha. El galés Peter Florence, fundador del Hay y presidente de la organización a nivel mundial, agradeció la hospitalidad y refrendó su voluntad para que el festival continúe en Xalapa el resto del sexenio.

Es comprensible la algazara expresada por autoridades y organizadores. Para el Hay, quien recientemente perdió la sede en Granada, víctima de la crisis, se mantiene la presencia en México, escenario clave, por su dimensión, dentro del esquema de festivales en lengua castellana. Para Veracruz, el Hay permite hospedar un festival de gran envergadura, visible a nivel mundial, y refrendar a Xalapa y a Veracruz como sitios señeros dentro del turismo cultural, además de contribuir a la limpieza de la imagen de un estado que ha sufrido los embates de la guerra civil entre bandos criminales en épocas recientes.

El flechazo es explicable. Como uno de esos matrimonios arreglados: Al Hay le conviene el dinero de Veracruz, a nosotros el apellido, el abolengo del Hay.

Escollos

Hubo, es cierto, varios contratiempos: el programa se publicó ya entrado agosto, lo que dificulta la promoción previa, necesaria para que el público foráneo se entere de la oferta del festival; sucedieron varios cambios y ausencias, algunas por motivos de enfermedad –Álvaro Enrigue fue hospitalizado, por ejemplo, lo que implicó la ausencia también de la escritora  Valeria Luiselli, su esposa–, otras sin notificación –el cambio de espacio de la conferencia de Niall Ferguson, el cambio de día de la charla con Jon Lee Anderon. Todos estos incidentes propios de la organización primeriza de un festival de esta dimensión. Gajes del oficio, nada para festinar o incordiar. Destaco sin embargo que una de los trastornos más notorios, debido al interés que había suscitado, fue la cancelación de la trasmisión en vivo de La dichosa palabra. Aunque se sabía que no se desarrollaría, pues su cancelación respondió a que se cancelaron las actividades del Canal 22 en el Hay Festival, no se avisó al público la suspensión del programa. Además de afectar la trasmisión en vivo de los noticieros de cultura diariamente, como se había anunciado, y el programa de Alvarado, Boullosa y Casar afectó también a los propios reporteros del canal, quienes debieron cubrir sus gastos con dinero propio al encontrarse, ya en Xalapa, con que sus reservaciones fueron canceladas.

Postscriptum

Manuel Vicent dedicó en su columna habitual en El País, un artículo, “La bestia”, al Hay Festival donde refiere el contraste entre celebrar un festival literario mientras afuera se vive una realidad violenta. Como si intuyera esa crítica, la directora del festival en castellano, Cristina Fuentes respondió al cuestionamiento sobre el sentido del Hay:

… venir a crear comunidad. Eso es lo que tiene el Hay Festival. Y es una de las funciones primordiales del arte en general, de la poesía, de la literatura, que nos abre la posibilidad de restaurar los tejidos que se lastiman en una sociedad ante experiencias de crisis como las actuales: de violencia, de horror. Y nos hace abrir el diálogo, el diálogo es lo que hace estar en comunidad: transformar el horror que estamos viviendo en un espacio compartido.