AUTONOMÍA universitaria. La A por lo REDONDO

La mañana del viernes 23 de agosto lucía soleada. Un ligero viento conmovía los árboles de diversas especies que circundan el Campus para la Cultura, las Artes y el Deporte, donde se encuentra la Unidad de Servicios Bibliotecarios y de Información, en cuyo gimnasio se desarrollaría el cuarto y último informe de labores del rector actual. Tras las rejas de acceso un grupo de jóvenes extraía de sus mochilas impresos, se embozaban con paliacates. Poco antes de las 11: 15 Raúl Arias Lovillo intentó ingresar al conjunto propiedad de la Universidad Veracruzana. Jóvenes con diversas máscaras, desde héroes de la lucha libre, tal el Místico hasta mojigangas de Arias Lovillo y Sarukhán, se lo impidieron anudando gruesos eslabones en torno a las verjas, mientras otros esgrimían pancartas con lemas proclamando al rector corrupto, al proceso de elección de ilegal y a José Sarukhán, ilegítimo. En la mejor tradición de otras manifestaciones contra la represión y exigencia de derechos, como las memorables de los Cuatrocientos Pueblos, los enmascarados con gritos y pitidos provocados por ocarinas de fiesta impedían el diálogo a que el rector y Guillermo Villar, destacado intelectual veracruzano, actual asesor del secretario académico, invitaban a los conjurados. Y para que el carácter universitario fuera más coherente tomaban de unas cajas abiertas volúmenes de la Biblioteca del Universitario, editada por la UV. Uno de ellos incluso ostentaba el Ulises criollo de José Vasconcelos, aleccionado acaso por el lema de la UNAM. Otro incitó a Villar a ponerse a leer antes de hablar lo que provocó la respuesta airada del escritor y editor. Ni la presencia del gran impulsor de la editorial de la UV en tiempos recientes, Sergio Pitol, provocó excepción en tan lectores voraces.

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Los Plateados, voraces lectores; nótese que delatan ser devotos del proyecto Vasconcelos.

 

Ante la negativa de los manifestantes anónimos para liberar el bloqueo, el rector decidió trasladar su informe a la cercana facultad de contaduría. El cambio no alteró los planes o lineamientos de los enmascarados, quienes se aposentaron impidiendo la salida de los presentes en la USBI, entre ellos académicos, políticos y estudiantes. Sara Ladrón de Guevara y Leticia Rodríguez Audirac, candidatas a la rectoría, y el ex rector Emilio Gidi Villarreal, entre otros, se encontraban dentro de las instalaciones. Se propaló incluso que los manifestantes estaban armados por lo que muchos de los secuestrados prefirieron pertrecharse dentro de la biblioteca.
Los enmascarados, quienes se denominaron estudiantes de la UV de las diversas facultades y de las cinco regiones, sin que en ningún momento corroborarán su identidad indicando qué semestre y qué carrera cursaban o el atisbo siquiera de una cédula que los acreditara como estudiantes, entregaron un pliego petitorio en el que pedían cumplimiento de cinco puntos:
Retirar de la Junta de Gobierno a José Sarukhán; reiniciar el proceso de elección del rector; auditar los últimos 10 años de la UV; intervención del CNDH.
Apenas una semana atrás, el viernes 16 de agosto, se emitió la resolución de la Junta de Gobierno de la UV de depurar la lista de candidatos a la rectoría a cinco. Provocó sorpresa conocer la lista final que no incluía al doctor Víctor Arredondo Álvarez. Como lo denunció a través de su cuenta de Twitter el periodista Luis Velázquez, la eliminación de Arredondo no fue bien vista y de inmediato comenzaron a despotricar contra José Sarukhán. Ese tuit es del 17 de agosto.
El mensaje de los inconformes concluye con una advertencia: de no cumplir con estas exigencias y ser electo Porfirio Carrillo la universidad será tomada y será ingobernable.
El rector que quiso ser rey
Víctor Arredondo se inscribió como candidato a rector el último día del plazo; el 9 de julio. De inmediato los diarios más conocidos –leídos, quién sabe, resaltaron el hecho anunciando la aparición salvadora que regresaría a la Universidad Veracruzana a los primeros planos: “Víctor Arredondo Álvarez, el indicado para ser rector de la U.V.” (El Dictamen, 12 de agosto de 2013); “Lo mejor para la UV” (columna Apuntes de Manuel Rosete Chávez, varios periódicos y portales informativos), “UV será de las mejores del país” (Marcha, 10 de julio de 2013), “Inminente arribo de Víctor Arredondo a la UV” (Imagen de Veracruz). Los columnistas políticos más conocidos, populares entre la flota que ampara y vela por sus negocios, emitieron su sentencia y decidieron que Víctor Arredondo era, de calle, el mejor candidato. Políticos en el retiro, como el ex rector Rafael Hernández Villalpando, expresó su respaldo y señaló las buenas relaciones de Arredondo con la empresa, con la industria, los intelectuales y los periodistas. Incluso venerables glorias de la universidad, como Rafael Velasco Fernández, de quien siempre se ha dicho es el protector de Arredondo, rompió lanzas.
El propio Arredondo presumía esta percepción. A Diario de Xalapa dijo sin ambages: “Sin falsas modestias tengo las herramientas, las relaciones y la experiencia mostrada para poner a la Universidad Veracruzana en la vanguardia nacional de la innovación universitaria.”
La respuesta fue el corolario de otras certezas que Arredondo vertió en dicha entrevista. Por ejemplo, tener “una percepción muy clara sobre el futuro posible de la universidad y la certidumbre de que cuento con el repertorio profesional para promover colectivamente su transformación.”

Cuestionado por el reportero si no veía esas capacidades en el resto de los aspirantes, Arredondo sentenció que veía aspirantes que habían “ destacado en diversas áreas del conocimiento disciplinario, que conocen algún segmento de la Universidad Veracruzana y que algunos cuentan con cierta experiencia universitaria nacional y con participaciones académicas en el extranjero.” Chequen chamacos los términos que resalto: “han destacado en áreas de conocimiento disciplinario”, “algún segmento”, “algunos cuentan con cierta experiencia”. Tras evaluar con calificaciones discretas (conocen algún, cuentan con cierta experiencia) expuso sus credenciales:
”Yo hice mis estudios de licenciatura en educación, mi maestría y doctorado en universidades de Estados Unidos que eran líderes, en su momento, en temas de innovación universitaria; me formé en el campo profesional de la educación superior en la mejor escuela de México en la materia: la Asociación Nacional de Universidades (ANUIES), donde participé en la investigación y formulación de políticas educativas nacionales; impartí docencia de posgrado en planeación universitaria en la mejor universidad del país, la UNAM; tuve la fortuna de emprender proyectos innovadores, a escala nacional e internacional, en el gobierno federal y he representado al gobierno mexicano y coordinado diversos grupos internacionales expertos en colaboración universitaria de corte intersectorial.”
Ferrari compitiendo contra vochitos, Arredondo aseguró confiar en la Junta de Gobierno de la UV, en su honorabilidad, en el criterio, que afortunadamente –son sus palabras–, evaluaba la meritocracia y no atendía un concepto obsoleto de democracia. Seguro de contar con la rectoría ya que poseía las mejores credenciales y por fortuna en la elección no regían criterios democráticos sino otros delatando su desprecio por la democracia.
“A diferencia de los procesos de elección democrática, donde por cierto muy pocas universidades cuentan con el obsoleto e ineficaz mecanismo del voto universal, aquí se aplica el criterio de la meritocracia en el que, de manera colegiada, se selecciona al más capaz para la función de rector.”
Sí he sesgado mediante itálicas una frase, el obsoleto e ineficaz mecanismo del voto universal, es porque considero refleja la ideología y la vocación política de Arredondo. Incluso había ya mostrado el aprecio en que tenía a la comunidad universitaria: “sabemos que la opinión de la comunidad universitaria es un referente importante, pero, los criterios de designación están bien definidos en el reglamento de la Junta de Gobierno.”
El soberbio ex rector, despreciaba la democracia, a la comunidad universitaria y preveía ya el resultado: no había quien pudiera disputarle la rectoría ni se acercara a sus credenciales. Lo que Arredondo no esperaba es que esa Junta de Gobierno a la que tantos elogios dedicó pudiera descartarlo de la terna, que fue quinteta, final.
El error de Arredondo fue soslayar el peso de la comunidad universitaria. Y dentro de la decisión de la Junta de Gobierno influyó justamente la percepción de la comunidad universitaria, de las regiones universitarias, con respecto a la reelección por segunda vez del ex rector.
Siendo candidato Arredondo cortejaba a la Junta de Gobierno con adjetivos de elogio asegurando que confiaba en la legalidad del proceso. Una vez rechazada su candidatura se promovió una campaña, bien coordinada en varios medios de Veracruz, denunciando la ilegalidad de José Sarukhán como miembro de la Junta de Gobierno. Y ello porque Arredondo sabe, sabía desde el principio, que su principal opositor era el ex rector de la UNAM quien siempre rechazó esa tentación que es el mal de los políticos contemporáneos: la reelección, la renuencia a dejar el poder.
En aquellos noventa, cuando el doctor en sicología su ufanaba de su currículum efectuado en universidades norteamericanas, promovió iniciativas destinadas a situar a la universidad en el centro de los reflectores mediáticos. Añadió a la modesta Feria del Libro Universitario de Xalapa el adjetivo “internacional”, sin que ello implicara inversión para convertir el adjetivo en una descripción. Asimismo instauró homenajes a figuras relevantes del arte y el pensamiento; un acierto. Uno de esos homenajes tuvo como figura central a José Sarukhán (2002). Eran sus formas de agradecer a quien lo había apoyado. Porque Arredondo asumió la rectoría impuesto a Patricio Chirinos Calero, recomendado por Ernesto Zedillo, arropado por el prestigio de instituciones como la ANUIES –y siendo rector pagó el favor al director general de esta asociación, con ínfulas de poeta, editándole Verano que no termina–, y con la venia de importantes figuras de la cátedra y el sistema burocrático de investigación. Desde entonces José Sarukhán era integrante de Conabio, como reza la página oficial del organismo (http://www.conabio.gob.mx/web/conocenos/quienes_somos.html): “La Conabio desempeña sus funciones mediante un grupo operativo que desde su creación ha estado encabezado por el doctor José Sarukhán Kermez como Coordinador Nacional”.

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Fotografía tomada de la cuenta de Twitter de @Humofloat; con su venia

Los enemigos de cama

El episodio ilustra cómo la soberbia ciega a las personas. Hay aquí una lección. El candidato llamaría al viejo científico, que también es un viejo político, y le pediría su voto recordándole el homenaje. Para un notable, el llamado de una persona a la que él considera inferior implica un insulto, equivalente a recibir palmadas en la espalda. Seguramente una llamada provocó la caída del ex rector.
Hoy los medios interesados en la sucesión reclaman igualdad de oportunidades y revelan que José Sarukhán está imposibilitado para pertenecer a la Junta de Gobierno. Medios y estudiantes sin identificar reclaman la salida del autor de Las sirenas de Darwin de la junta y piden se elimine la candidatura de Porfirio Carrillo. Peticiones que delatan claramente de dónde proceden los ataques.
Esta semana será difícil. La eliminación de Arredondo afectó muchos intereses, no sólo los suyos, sino los de políticos tan importantes como Adolfo Mota, Erick Lagos y varios más, además de los propios de los dueños de medios, de Veracruz y de México. La política universitaria entraña una pegajosa madeja donde los intereses de periodistas y políticos se imbrica con los intereses del rector en turno. La comunidad, los estudiantes, la educación… Bueno, eso no importa.
Acaso la autonomía universitaria sea una ficción. Lo cierto es que hoy más que nunca es necesario enaltecerla. Es el último castillo y debe defenderse para evitar el regreso al autoritarismo, al manejo de las finanzas destinadas a la educación con otros fines, como ya ocurre por ejemplo en las áreas de cultura de otras instituciones que languidecen en la inopia y la mediocridad.

MEMORIA DE UN FESTIVAL EXCEPCIONAL

Martin Amis

“Se juntó el hambre  con la necesidad” fue la coloquial respuesta de uno de los organizadores foráneos del Hay Festival en Xalapa a la pregunta sobre cómo se acordó festival tan importante en Xalapa. No era para menos. En julio de 2010 se había desarrollado en Zacatecas la primera edición en México de este festival que nació en Gales, en el poblado Hay-on-Wye, famoso por sus librerías, con la presencia de escritores, periodistas, músicos e intelectuales como Carlos Fuentes, Jon Lee Anderson, Bob Geldof, Sasha Sokol, Jorge Volpi, Laura Restrepo, Francisco Goldman y Héctor Abad, entre otros; y la dedicación a la memoria de Carlos Monsiváis y José Saramago, entonces recién fallecidos. Realizado por la entonces gobernadora de Zacatecas, la perredista Amalia García, quien participó en el programa, el Hay Festival se asumía como piedra de toque para impulsar la lectura y devolver a Zacatecas, hermosa ciudad, Patrimonio de la Humanidad, su antiguo lustre. Sin embargo ante el inminente relevo en la gubernatura se temía que la siguiente administración cancelara la continuidad. (Ver “Cumple expectativas Hay Festival”: http://ntrzacatecas.com/noticias/zacatecas/2010/07/19/cumple-expectativas-“hay-festival”)
De modo que en enero de 2011 el Hay Festival buscaba anfitrión en México. Del 19 al 23 de enero se celebró en Madrid, España, la edición número 31 de la Feria Internacional de Turismo. Conforme a las cifras de la feria (accesibles en: http://www.ifema.es/ferias/fitur/pdf/cifras.pdf) acudieron a este mercado, visitado en mayor número por hoteleros (15% del total) y promotores de viajes (18%), más de doscientos mil asistentes. Algunos fueron visitantes profesionales; y dentro de estos un 1. 3% correspondió a “organismo oficial extranjero” . Conformando este porcentaje asistió una nutrida representación de Veracruz, con emisarios de la Secretaría de Turismo, Cultura y Cinematografía y del Ayuntamiento de Xalapa. Como se relató en una entrega previa (“Hay Festival en Xalapa”, Performance 147, ) Elizabeth Morales, asumida inesperada vocera de la delegación, anunció, a su regreso, como logro de su gestión, la contratación del Hay Festival para Xalapa; aunque en ese momento se anunció que se efectuaría en 2012, no en 2011. En marzo, sin embargo, se anunció que el festival sucedería en octubre.

Programa

El Hay Festival se desarrolló del 6 al 9 de octubre. El programa incluyó personalidades de importancia mundial. Varios, escritores reconocidos, leídos y candidatos al Premio Nobel de Literatura: Martin Amis, Richard Ford… Otros, personajes menos mediáticos, aunque con una trayectoria que los sitúa entre las personalidades más influyentes en sus campos respectivos: Marcus du Sautoy (considerado uno de los científicos vivos más importantes), Niall Ferguson (definido por Time dentro de las cien personalidades más influyentes a nivel mundial). Y claro, Michael Nyman, Brian Nissen. Para el público de a pie había nombres más atractivos: Elena Poniatowska, Diego Luna, Molotov… Y para los amantes de la literatura, esa cofradía cada vez más reducida, surgía la posibilidad de conocer a Rodrigo Rey Rosa, Ricardo Piglia, Alfredo Bryce Echenique, Edmundo Paz Soldán, además de la oportunidad de volver a escuchar a Sergio Pitol, Margo Glantz, Mario Bellatin, Rosa Beltrán, Juan Antonio Masoliver, Carmen Boullosa.

La nómina fue amplia e incluyó autores para diversos gustos. Nada que reprochar a la composición del programa, si acaso la poca presencia de poetas y de lecturas de poesía. Nada –tampoco– que objetar a la calidad de los participantes; si acaso que al cotejar los programas en Zacatecas (2010), Segovia (2011), Cartagena (2010) se advierta cierta regularidad, ciertas presencias reiteradas (Sergio Ramírez, Martín Caparrós, Juan Cruz, Eduardo Lago), como si el festival fuera una suerte de caravana que va llevando a sus artistas exclusivos de un punto a otro. No seré mezquino sin embargo y coincido en que se trata del festival literario más importante del mundo y es un lujo su celebración en esta ciudad tan agobiada.

La importancia histórica

La embajadora de Gran Bretaña en México, Judith MacGregor, expresó al gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, su satisfacción por el éxito del Hay Festival en Xalapa y manifestó su deseo de que continúe en esta localidad. Aprovechó para recordar los lazos que unen a Gran Bretaña y Veracruz siendo uno de ellos el convenio contra el cambio climático. La diplomática no era la única satisfecha. El galés Peter Florence, fundador del Hay y presidente de la organización a nivel mundial, agradeció la hospitalidad y refrendó su voluntad para que el festival continúe en Xalapa el resto del sexenio.

Es comprensible la algazara expresada por autoridades y organizadores. Para el Hay, quien recientemente perdió la sede en Granada, víctima de la crisis, se mantiene la presencia en México, escenario clave, por su dimensión, dentro del esquema de festivales en lengua castellana. Para Veracruz, el Hay permite hospedar un festival de gran envergadura, visible a nivel mundial, y refrendar a Xalapa y a Veracruz como sitios señeros dentro del turismo cultural, además de contribuir a la limpieza de la imagen de un estado que ha sufrido los embates de la guerra civil entre bandos criminales en épocas recientes.

El flechazo es explicable. Como uno de esos matrimonios arreglados: Al Hay le conviene el dinero de Veracruz, a nosotros el apellido, el abolengo del Hay.

Escollos

Hubo, es cierto, varios contratiempos: el programa se publicó ya entrado agosto, lo que dificulta la promoción previa, necesaria para que el público foráneo se entere de la oferta del festival; sucedieron varios cambios y ausencias, algunas por motivos de enfermedad –Álvaro Enrigue fue hospitalizado, por ejemplo, lo que implicó la ausencia también de la escritora  Valeria Luiselli, su esposa–, otras sin notificación –el cambio de espacio de la conferencia de Niall Ferguson, el cambio de día de la charla con Jon Lee Anderon. Todos estos incidentes propios de la organización primeriza de un festival de esta dimensión. Gajes del oficio, nada para festinar o incordiar. Destaco sin embargo que una de los trastornos más notorios, debido al interés que había suscitado, fue la cancelación de la trasmisión en vivo de La dichosa palabra. Aunque se sabía que no se desarrollaría, pues su cancelación respondió a que se cancelaron las actividades del Canal 22 en el Hay Festival, no se avisó al público la suspensión del programa. Además de afectar la trasmisión en vivo de los noticieros de cultura diariamente, como se había anunciado, y el programa de Alvarado, Boullosa y Casar afectó también a los propios reporteros del canal, quienes debieron cubrir sus gastos con dinero propio al encontrarse, ya en Xalapa, con que sus reservaciones fueron canceladas.

Postscriptum

Manuel Vicent dedicó en su columna habitual en El País, un artículo, “La bestia”, al Hay Festival donde refiere el contraste entre celebrar un festival literario mientras afuera se vive una realidad violenta. Como si intuyera esa crítica, la directora del festival en castellano, Cristina Fuentes respondió al cuestionamiento sobre el sentido del Hay:

… venir a crear comunidad. Eso es lo que tiene el Hay Festival. Y es una de las funciones primordiales del arte en general, de la poesía, de la literatura, que nos abre la posibilidad de restaurar los tejidos que se lastiman en una sociedad ante experiencias de crisis como las actuales: de violencia, de horror. Y nos hace abrir el diálogo, el diálogo es lo que hace estar en comunidad: transformar el horror que estamos viviendo en un espacio compartido.

La SAGA de la desaparición del IVEC

 

El doctor Félix Báez Jorge durante la canonización de Rafael Guizar y Valencia, 2006.

El lunes 24 de enero una noticia estremeció al cerrado pero tornadizo mundo de la cultura: a las redacciones de varios periódicos y portales de noticias habría llegado una carta, firmada por Eduardo Sansores, el popular Güero, personaje de la vida cultural jarocha, denunciando que Félix Báez-Jorge, director del Instituto Veracruzano de la Cultura, IVEC, se proponía desmantelar la institución además de tomar medidas injustas y arbitrarias. Ignoro si por huera propensión al chisme o por convenir a los intereses inconfesables, varios medios intitularon el boletín –ninguno consigna la carta, pore so digo “habría llegado una carta”, y todos repiten o transcriben idéntico texto, lo cual resulta curioso por decir lo menos y por ello presumo la existencia de un boletín– con titulares llamativos: Los Políticos, un blog a cargo de Salvador Muñoz, y Veracruz Informa eligieron el incendiario: “Félix Báez, un peligro para la cultura: Sansores”; con el mismo título la nota apareció en el portal de Hechos. Es probable que tal fuera el título del boletín y que los periodistas se limitaran a transcribir. En una entrada previa de El Diletonto comentamos con detalle la noticia en Notiver.
Las acusaciones de Sansores
¿Qué es lo que ha motivado esa alarma que Sansores expresa en el boletín? A reserva de conocer la carta en detalle y no sólo en el resumen difundido,las acusaciones denuncian varias acciones que inconformaron a ciertos creadores del Puerto –no consigno sus nombres porque no sé a quiénes representa Sansores, ni si habla en nombre propio o ha sido designado vocero de una comunidad: el boletín no lo deslinda. He aquí los puntos:
“los trabajadores desaprueban la desaparición de la subdirección de Promoción y Animación Cultural, ya que consideran que es el inicio del desmantelamiento del IVEC”.
“presentó [al gobernador Javier Duarte] un programa de reestructuración del IVEC que contempla la transferencia de la referida subdirección a la Secretaría de Turismo y Cultura”.
La Fototeca Juan Malpica Mimendi y la Casa de la Cultura Agustín Lara han sido clausuradas [sic].
“los artistas o ciudadanos no pueden acceder [a las oficinas del IVEC], violando el derecho de audiencia”.
Se despidió a “Yesica Martínez, quien era subdirectora Administrativa […] porque atendió a una persona que requería orientación para un trámite”.

[Todas las citas corresponden al boletín mencionado]

Los argumentos posteriormente fueron reproducidos por columnistas quienes anunciaron, sin comprobar las aseveraciones ni las denuncias expuestas, que Báez-Jorge se proponía desmantelar el IVEC. Si la floración de reportes de balaceras en diversos puntos de la ciudad de Xalapa el viernes 14 de enero motivó artículos sarcásticos ante la ausencia de pruebas, no me explico por qué estas columnas, quienes no han presentado sus pruebas, no han merecido reprobación semejante.
Desaparición cíclica
El tema del desmantelamiento del IVEC es cíclico. Cada comienzo de sexenio, una vez designado un nuevo director, en las tertulias se propala la noticia de un inminente desmantelamiento del IVEC o bien a la sujeción de la Secretaría de Turismo y Cultura. Así ocurrió cuando el CONARTE, trasunto de la fundación cultural Caftán Rojo A. C. promovió una iniciativa de ley cuyos objetivos, en palabras del vocero y principal promotor, Ramón Acebo, eran la desaparición del IVEC (“El gobernador pide desaparecer el IVEC”, La Jornada, 21 de enero de 2006). Conforme a la información difundida esta ley se elaboró durante 2005; es decir a menos de un año de que Fidel Herrera Beltrán detentara la gubernatura. La Agencia AVC Noticias habría sido el venero de esa información; Acebo expresaba:

El Consejo Veracruzano para la Cultura y las Artes —de crearse— se ajustaría a la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo que transformó a la Secretaría de Educación y Cultura (SEC) en Secretaría de Educación y que permitió que se absorbiera el área cultural por la Secretaría de Turismo y Cultura.

El chismoso, perdón, el curioso lector interesado en desmenuzar los pormenores puede consultar mi columna: “Cómo acabar de unaves con la cultura” (Performance num. 19, 4 de abril de 2006); en línea en: El Diletonto). La coincidencia de los principales lineamientos de la Iniciativa con una de las acciones principales de la reingeniería gubernamental propuesta por Herrera, la desaparición del Instituto Veracruzano de Cultura y la absorción de sus funciones por la Secretaría de Educación y por la Secretaría de Turismo, fue entonces lo que causó tal encono y oposición a la Iniciativa de Ley propuesta por el diputado Atanasio García Durán.
Sin embargo, cuando Dalia Pérez Escobar prometio durante su campaña para lograr la diputación una Ley de Cultura, pocos previmos que el resultado terminaría respaldando esa Ley Orgánica del Poder Ejecutivo que había asentado como supremo árbitro de la cultura al gobernador y su manejo a la Secretaría de Turismo y Cultura. Nuevamente remito a los curiosos a consultar mis columnas al respecto.
Sujeto a la Secretaría
A lo largo de esta novela por entregas o saga tragicómica, resulta evidente que la desaparición del IVEC está asentada en los lineamientos de la ley que instauró la creación de la Secretaría. El Diletonto ha reiterado, a lo largo de más de cuatro años, que los lineamientos del sexenio de Herrera Beltrán fueron desaparecer el IVEC, crear un megaconsejo con los jerarcas de la cultura, la educación y la política, y uniformar la cultura con el propósito soterrado o visible, de corporativizar la cultura. Esta interpretación se basa en que la desaparición del IVEC y la creación de un consejo se asienta en el decreto para instituir la Secretaría de Turismo y Cultura (Ley 523 de Turismo para el Estado de Veracruz de Ignacio de La Llave), la cual se publicó el 13 de enero de 2006 en La Gaceta Oficial.
Cabe preguntarse, ¿realmente Félix Báez-Jorge planea desaparecer el IVEC o es la secretaria de Turismo, Cultura y Cinematografía quien se propone incorporar a las funciones de su secretaría las atribuciones anteriormente reservadas al IVEC? Para muestra basta que el IVEC ha dejado de ser el responsable de la coordinación de festividades populares, como la Fiesta de la Candelaria; es la Secretaría quien se ocupará de coordinar estas fiestas.
Esta confrontación apenas empieza y sin duda sera nuevamente la gran saga del sexenio.

¿Un TIGRE para elIVEC?

La conformación final del gabinete de Javier Duarte de Ochoa es inminente. Varios puestos han sido ya designados y otros nombramientos se dan por un hecho. En el ámbito de la cultura las especulaciones son sobre quién será el titular del Instituto veracruzano de Cultura aunque parece decidido el nombramiento.

Poeta en la ciudad

Silvia Tomasa Rivera, poeta de reconocimiento nacional, orgullosamente veracruzana, emigra a México. En la última quincena la poeta resolvió su mudanza, además de trámites para continuar con su fundación Posada del Poeta, cuya sede es en Veracruz pero que tendrá representación en el Centro Histórico de la Ciudad de México. La mudanza es significativa; cierra un ciclo, la estancia de Silvia durante cerca de quince años en Veracruz, e indica que no será directora del IVEC, un puesto al que se decía aspiraba. Silvia parecía una candidata idónea: poeta reconocida y elogiada por Fidel Herrera Beltrán, quien apoyó y patrocinó varias actividades de Rivera, como el encuentro Escritores de Mar y Montaña, que por falta justamente de patrocinio institucional no alcanzó segunda edición en 2009.
En la cena realizada el lunes 24 de mayo en el salón Gal, promovida por Fundarte, donde se congregaron trabajadores de la cultura con el entonces candidato Javier Duarte de Ochoa, una de las protagonistas fue justamente Rivera. El Diletonto en su oportunidad escribió una crónica.
Había un punto en contra de Silvia: su franqueza y vehemencia. Nunca ocultó su antipatía por Leticia Perlasca, con quien se enemistó cuando dirigió el IVEC, al punto que airó sus diferencias en público.

Cercanías y diferencias


El punto clave no es barajar nombres sino saber quién es cercano a Perlasca, titular de Turismo y Cultura, o al menos quien podría acordar y colaborar con ella. Que Perlasca haya resuelto el zarzal de los conflictos sindicales del COBAEV y que haya dejado al IVEC saneado y con dinero son meritorias credenciales. Sin embargo, por mayor tolerancia y espíritu conciliador que la distingan, se antojaría difícil que trabaje con quienes la han criticado.
De modo que si la lección se aprendió, el próximo director del IVEC será una persona con la que la máxima titular de la cultura en el estado acuerde en respetuoso diálogo. De ahí que también muchas personas recibieran con cautela el nombre de Dalia Pérez, ya que, aseguran, tuvo sus roces con la aún directora del COBAEV. Durante el primer foro de cultura Pérez Castañeda aseguró que ella se dedicaría a la cultura y a su apoyo “no como otros que saltaban de un instituto de cultura a dirigir escuelas de bachilleres”.
De los tres que yo tenía, de los tres que yo tenía, ya sólo queda uno, ya sólo queda uno, y es porque dicen que la rifa del tigre se la quedará el Tigre.

El Tigre en la caza

El doctor Félix Báez Jorge se ha distinguido, además de por su notable trayectoria –es una eminencia intelectual cuyo pensamiento lo proyecta de manera universal; basta leer sus obras de antropología publicadas principalmente por la Universidad Veracruzana a través de la colección Biblioteca–, por ser un notable político. Formado en la academia, diríase que se doctoró en la diplomacia durante los años eufóricos del PRI de los setenta y ochenta. En este sexenio, junto con Domingo Alberto Martínez Reséndiz, ha sido el funcionario cultural con mayor obra. Ambos a la chita callando. Ambos seguirán sin duda en el nuevo gabinete.
Baez pertenece al grupo Obertura: Siglo XXI, agrupación un poco esotérica, que incluye a prestigiosos académicos e intelectuales que han detentado puestos públicos claves: Esther Hernández, José Luis Velasco, Mario Muñoz…
Un amigo me llamó la atención sobre un hecho: “Mira, al final los encuentros y reuniones de trabajo entre intelectuales y Duarte sirvieron para algo. Lety organizó la cena con Beatriz Paredes y demostró su eficiencia; resultado: Turismo. Y lo que no sabes es que Duarte estuvo trabajando en Nanciyaga con Velasco y otros intelectuales para conformar un plan de cultura. Sí, fue poco antes de que se diera el mitín del 15 de junio. ¿Resultado?…”
Otro dato: el sábado 27 de marzo, en la primera reunión que el entonces precandidato tuvo con intelectuales, el orador principal fue José Velasco Toro. Si se quieren más signos de que este grupo será el favorecido, revisemos quiénes presiden los festejos del Centenario instaurados por el Partido Revolucionario Institucional.
Por lo pronto, aun cuando muchos aseguran que nada está definido, el director de la Editora de Gobierno, tácito aspirante a la rectoría de la Universidad Veracruzana y biógrafo de Rafael Guízar y Valencia, parece el elegido para enmendar los entuertos del ruinoso Instituto. Los propios empleados del IVEC lo confirmaron: se les dijo que Félix será el nuevo director.
Si otra cosa no sucede tendremos como jerarca de la cultura a uno de los intelectuales más prestigiosos de Veracruz y a un hombre que de política sabe lo suficiente como para sortear obstáculos y no amilanarse ante administraciones dudosas y presupuestos mezquinos.

El GABINETE del doctor DUARTE

 

Con la ratificación del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) de la elección como gobernador de Veracruz para el ciclo 2012-2018 del doctor Javier Duarte de Ochoa comienza una nueva etapa para Veracruz. En el ámbito cultural, término donde enunciamos a los trabajadores de la cultura, a los funcionarios, los creadores, los gestores y los que siendo estudiantes o espectadores participan de la cultura y las artes, quienes se asumen como creadores protagonistas o funcionarios de élite alimentan aún más sus esperanzas. No se habían movido porque no se sabía si la elección era válida. El espectro de la anulación permeó sobre la elección de julio todo este lapso. Priistas fieles, servidores y empleados del propio Duarte de Ochoa manifestaban sus dudas y temían que una eventual anulación cancelara sus esperanzas. Finalmente el martes 26 de octubre Duarte de Ochoa pudo dormir tranquilo.

La Operación Jarocha

No es lo mismo despertar siendo Javier Duarte de Ochoa y dormirse siendo el señor gobernador. La metamorfosis a la jarocha ha ocasionado en estos días que los rumores se incrementen en torno a la composición del inminente gabinete. Personas bien informadas aseguran que Leticia Perlasca, quien desempeñó una gran labor como directora del Colegio de Bachilleres del Estado de Veracruz, será la secretaria de Turismo y Cultura, lo que se antoja una decisión correcta y halagueña para el futuro de esta dependencia de tan gris memoria en el actual sexenio. Sencillamente Álvaro Peña fue un gris secretario sin ningún interés en el área de cultura y con escasa visión turística. Perlasca, por su manera de trabajar, puede dar nuevos bríos a una secretaría tan discutida.

En la conformación de los gabinetes no quedan siempre los que persiguen ni por supuesto tampoco se logra lo que se espera sino lo que se encuentra. Dalia Pérez, quien trabajó en la Comisión de Turismo de la Legislatura, esperaba ser designada como titular de la secretaria correspondiente, mientras que Perlasca aspiraba a suceder al doctor Arredondo en la Secretaría de Educación. En Educación, todos lo sabemos, va el famoso Motita, ídolo de todo joven priista que aspira a seguir los pasos del inminente secretario. Perlasca se quedará en Turismo mientras que Dalia espera la designación como suprema dirigente de la cultura en Veracruz. El Instituto Veracruzano de Cultura parece el destino lógico para quien movió los hilos en Xalapa para Javier Duarte de Ochoa.

Una Dalia para la Cultura

No parece augurar sorpresas la designación de Dalia; a tal punto que ya ha comenzado a reunir a sus allegados en preparación para asumir el poder cultural. Conforman su grupo mayoritariamente gestores culturales que se han desempeñado como funcionarios de galerías y que de una u otra forma esperan continuar sirviendo al estado. O mamando del presupuesto, usted diga cuál. Otros nombres que se enuncian son Juan Antonio Nemi Dib, quien sería también un buen director de cultura, ya que al frente del Instituto de la Policía Auxiliar fue un notable líder y un hombre sensible que transformó esa gris dependencia y editó libros y organizó concursos. Sergio Villasana Delfín quiere repetir y más que él sus administradores y mujeres muy cercanas a él en la intimidad quienes piensan, una sobre todo, heredarán el poder para seguir disponiendo del presupuesto a su antojo, como ha sido el rubro en este último año. Lo que Don Sergio no sabe es que muchos de sus propios funcionarios y directores de área conspiran contra él porque no aguantan las ínfulas de quien se asume su heredera ni mucho menos las tropelías de los administradores y el caos en que la institución opera. Difícilmente repetirá Villasana porque sus propios agremiados no lo quieren.

Queda sin embargo una pregunta: si Dalia Pérez asume la dirección, dada su cercanía con Don Sergio, quien es su mentor político, ¿protegerá a los administradores actuales? Si es así, cabe esperar que el IVEC continúe sin dinero y con escasa presencia. Esperamos que la inteligencia y voluntad que ha distinguido a Dalia en todas sus actividades se manifieste asumiendo que no puede heredar culpas ni continuar con debacles. Leticia Perlasca hizo un gran trabajo en el IVEC, lo saneó y lo dejó en bonanza. Todo lo contrario de lo que sucede con el IVEC.

DUARTE contempla la posibilidad de perder: LUIS VELAZQUEZ

El periodista Luis Velázquez Rivera

Interesante columna la que publica Luis Velázquez en el periódico IMAGEN. Da cuenta de una reunión ente Javier Duarte y su primer círculo. Los Doce Apóstoles los llama Velázquez, un periodista siempre cercano al poder y por tanto muy informado. Además de que Duarte está rodeado de fidelistas destaca el arribo de expertos en el fraude electoral. Y de acuerdo con el decano periodista veracruzano, Duarte y su equipo plantean seriamente que pueden perder la elección.

FOROS de CULTURA: Los nuevos CAMPESINOS

En el número de quinto aniversario de Performance aparece una columna de El Diletonto comentando el reciente Foro Veracruz y la Cultura, convocado por varias instituciones para congregar diversos estudiantes, maestros, profesores, académicos e incluso artistas, con el doctor Javier Duarte.

Los intelectuales son los campesinos de la edad digital. Antaño, los candidatos a un puesto de elección popular visitaban a los agricultores y habitantes del campo para escuchar sus vivencias y problemas, la cual, entonces como hoy, resulta atávica. Como igual de atávica resulta la situación de la cultura y las experiencias y más que vivencias, dolencias de sus creadores. No importa el candidato, la filiación partidista e ideológica, el político convoca a los creadores e intelectuales para investir su campaña de altruismo, para prometer y finalmente para cumplir con su agenda de escuchar, congregar y adoctrinar a la ciudadanía entera. Si se encuentra con taxistas y con líderes de colonias, ¿por qué no habría de reunirse con los así llamados intelectuales? Además, son gratis, no acuden por tortas sino para sentirse importantes. Perros mansos que se contentan con una carantoña.
El término “Intelectual” no definía al trabajador de las ideas, mucho menos a quien se limita a trasmitir el saber o a oficiar de funcionario de cultura –ahora les quieren llamar gestores–, sino a quienes participan con sus análisis y posiciones en la vida pública. Son quienes, al modo de Voltaire y su idea del “pequeño filósofo”, confrontan a su época y sociedad interviniendo en el debate social. Metiches, que opinan y hablan de lo que no les llaman.
Justamente porque el papel del intelectual es intervenir desde la tribuna, comúnmente los periódicos, pero también los medios de comunicación de imagen, y ejercer la crítica, discutir y muchas veces, si no siempre, disentir de la opinión del gobierno y de las clases conservadoras, Xalapa carece de líderes intelectuales. Cierto, hay, han habido, grandes escritores, importantes eruditos, notables académicos, algunas de fama mundial, pero no suelen disentir ni oponerse al prestigio del rey. Sujeta a la burocracia, dependiente del dinero de las arcas estatales, en esta ciudad en cambio abundan los gestores, perdón, los funcionarios de cultura, los que administran y sí viven del escaso recurso que se aplica para la cultura, y los artistas y creadores palaciegos. Podrá no haber presupuesto pero siempre habrá funcionarios. En el futuro los verdaderos objetos de culto serán los artistas.

De ahí la molestia con políticos que atienden a uno de los sectores más descuidados de la sociedad sólo en tiempos de elecciones. Los candidatos ofrecen, ahora como hace seis años, una panacea: convertir a Xalapa en un corredor cultural, recurrir al turismo cultural para atraer dinero. Sin embargo mientras la actitud con que los políticos contemplan y consideran a los creadores, promotores y empresarios que se dedican a la cultura, continúe siendo condescendiente, cuando no francamente despectiva, poco o nada cambiará. Hace tres años se pedía un teatro para la ciudad. Ahora el en ese momento aún precandidato Javier Duarte lo promete. La pregunta es: ¿se permitirá su uso a las agrupaciones teatrales, dancísticas, literarias independientes o sólo a quien apoquine su varo? Son veinticinco mil pesos lo que cuesta la Sala Grande del Teatro del Estado. Esa es una minucia: si no tienen río, les haremos un puente. Y si no tienen grupos artísticos, les daremos un teatro, aunque sea para festivales de fin de cursos. Se necesita un teatro sí, pero más se necesita cambiar los hábitos artísticos y de sensibilización.


Los tontos útiles


Hay que hacerles
comprender a los políticos, a los aspirantes a gobernarnos, que un foro no es un espacio donde un político dirige un discurso a la audiencia, mientras a cambio recibe aplausos y genuflexiones. Un foro es un espacio donde se debate y se dialoga con respecto a un tema. El reciente foro ambiciosa y al mismo tiempo equívocamente llamado “Veracruz y la Cultura” –equivocado nominalmente porque recuerda a la fundación cultural de Dante Delgado Rannauro, Veracruz en la Cultura–, fue todo menos un foro. El entonces precandidato que ya sabía que sería candidato se reunió con intelectuales, más de mil quinientos, dice la nota, fue saludado por el antropólogo José Velasco Toro –alguna vez aspirante a la rectoría– e igualmente intervino el notable intelectual Francisco Rangel, saludando los méritos de Duarte. Si no saben quién es Rangel, yo tampoco.
Desde los años en que Luis Echeverría Álvarez fletaba aviones repletos de intelectuales hacia Suramérica, no sabíamos que existían tantos: mil quinientos, sólo en Xalapa. El misterio por supuesto fue resuelto por el único periódico que más allá de las cifras y del resumen del discurso de Duarte buscó aclarar quién convocó. El informativo digital Veracruzanos. Info acotó que el Instituto Tecnológico de Veracruz convocó a los intelectuales junto con el Círculo Cultural de Veracruz.
Hemos querido indagar quiénes conforman ese Círculo Cultural. Rumores que trae el viento en esta soleada Xalapa nos susurran que los conjurados son intelectuales siempre ilustres que siempre están aspirando a un cambio –algunos de sexenio, otros sólo brincar a un nuevo puesto. Por lo pronto, junto con ese grupo de notables, se disputan el dudoso honor de una convocatoria donde la mayoría no eran quienes decían ser –intelectuales– ni todos los que decían eran, instituciones como COBAEV, IN-JUVER, SEV, UV –a través de Manuel Zepeda– y el Ayuntamiento de Xalapa. Como alguien dijo: o sea que las instituciones sí están participando en el acarreo. Nosotros preferimos creer que mil quinientos notables intelectuales acudieron devotamente a la feligresía que el sábado 25 de marzo se ofició en la Sala Grande del Teatro del Estado. Y muchos salieron tan sonrientes como el doctor Arredondo, quien se dice brinca de sexenio sin cambiar de silla.