Una feria mutante

Espectacular vista del Colegio Preparatorio; FLIJX, 2008 [Foto: Jorge Castillo]

Espectacular vista del Colegio Preparatorio; FLIJX, 2008 [Foto: Jorge Castillo]

La Feria del Libro Infantil y Juvenil de Xalapa, rebautizada FLIJX en su edición XIX, ha estado sujeta a la veleidad de los gobernadores veracruzanos. Sin una dirección propia e independiente, caso contrario a otras ferias del libro que se organizan en México, la feria ha visto su existencia determinada por la poca o mucha voluntad, interés o visión del gobernador del momento.

Su creación fue en 1990, por iniciativa gubernamental; una de las acciones brillantes de Dante Delgado; un acierto en medio de otras decisiones desafortunadas. Patricio Chirinos, un gobernador que en materia de cultura no escatimó presupuesto e incluso se interesó personalmente en exposiciones y celebraciones, reiteró el apoyo, y al tener a un secretario de Educación tan activo y sagaz como Guillermo Zúñiga Martínez, consiguió consolidar la feria.

En cambio, con Miguel Alemán Velazco, que en poco menos de seis años buscó acabar con la idea de cultura que tanto había costado desarrollar incipiente y azarosamente en los tres sexenios anteriores al suyo, la feria comenzó su declive, que se acentuó con los contantes rumores de inminente desaparición. Los cuales se reafirmaron cuando Fidel Herrera Beltrán comenzó a utilizar como mantra la reingeniería y se acordó mediante decreto la desaparición del Instituto Veracruzano de la Cultura, la creación de una Secretaría de Turismo y Cultura y la reconversión de organismos que efectuaran duplicidad de funciones. Afortunadamente parece que esos días han quedado atrás.

La increíble feria vagabunda

La feria ha tenido una historia de zozobra. Nació en la escuela primaria Enrique C. Rébsamen, cuyo edificio albergó a las primeras generaciones de la Escuela Normal Veracruzana, una de las creaciones culturales que indujeron a fines del siglo XIX a conferir a Xalapa el mote de la Atenas Veracruzana. Al trasladarse al Colegio Preparatorio se le encontró una identidad fundándose un extraño arraigo. Paradoja: pese a que la feria no ha contribuido sustancialmente al desarrollo de lectores, sí ha cumplido con uno de los objetivos secundarios: formar un público. Los niños y adolescentes van a la feria como antes se iba al parque y hoy al mall: a encontrarse, a reconocerse felices en su pujante vitalidad. Y algunos de paso aprenden algo; los talleres sin duda han contribuido a que más de uno deseara ser saltimbanqui. Muchos artistas son indisociables de la imagen de la feria; digamos por ejemplo Martín Corona o Enrique Ceja.

Hasta el momento, y pese a una breve residencia en la hoy Casa del Lago –otrora Centro Cultural Los Lagos–, la feria continúa en el edificio del Colegio Preparatorio aunque ya se anuncia un cambio de sede a las instalaciones del otrora Museo del Transporte. Será para 2013 y se buscará que el traslado permita incluir más estands y por ende más casas editoriales. Con ello se busca asimismo una programación más nutrida; ya que permitiría realizar diversos actos de manera simultánea sin que el ruido impida el desarrollo de una conferencia y un recital de música, por ejemplo.

Limitada en espacio o en ideas, con pocos o muchos actos relevantes, la FLIJX es una celebración arraigada en el imaginario xalapeño. Como se atestigua en las diversas crónicas publicadas en los años de vida de Performance, los niños de ayer, asistentes agradecidos a la feria, se han convertido en los adolescentes, jóvenes y adultos que hoy preservan la tradición llevando a los más pequeños. La FILU, organizada por la Universidad Veracruzana, pese a su amplísima oferta editorial, a su mayor y más completo programa literario y musical, y por supuesto a su mayor presupuesto, no ha consolidado tan feliz arraigo. Esa es la baza más importante que tiene la Feria del Libro Infantil y que por contradictorio que parezca, ninguna administración, sea durante su etapa bajo la tutela de la Secretaría de Educación y Cultura o bajo el Ivec, ha sabido aprovechar.

Uno de los cambios más importantes que ha experimentado la feria ha sido el relevo de su fundadora. Desde 2010 se sustituyó a la recordada Lourdes Hernández Quiñones. La antigua jefa de Ediciones Pedagógicas de la Dirección de Educación Popular se había convertido  por antonomasia en la imagen de la feria, e incluso cuando en 2010 y 2011 la organización estuvo a cargo de otros coordinadores, la sombra y la asesoría de Hernández Quiñones fue visible. Al llegar Alejandro Mariano Pérez a la dirección general del Ivec, Lourdes, quien detentaba una subdirección, se apartó por decisión propia; de modo que por fuerza la nueva administración deberá enfrentar el reto de la feria sin la asesoría de quien fue por largos años la cabeza del proyecto y su emblema visible. Por ello la feria en su edición XXIII es una feria de transición.

¿El adiós a la Prepa?

A lo largo de su historia la feria ha conferido reconocimientos a diversos personajes; desde aquellos directamente relacionados con la cultura, como José Luis Martínez Suárez, la escritura para niños –Luis Arturo Ramos–, hasta a quienes su mayor contribución ha sido a la farándula, como Héctor Lechuga, quien en 2007 fue celebrado de manera incongruente. Aunque también en el ámbito literario se ha honrado a personajes menores. En este 2012 el reconocimiento se otorgará a Martha Lydia Vivanco Ricaño, atendiendo a que es el Año Internacional de la Lectura y que es necesario honrar a quienes han dedicado su vida a la promoción y estímulo de dicha actividad. Alejandro Mariano ha buscado que esta feria refleje la apertura del Ivec y su decisión por incluir a los diversos exponentes de la cultura, no sólo de Veracruz sino de México. Parte medular será el homenaje a Carlos Fuentes, instituido a sugerencia del gobernador Javier Duarte, como una forma de reconocer las raíces veracruzanas del novelista dandy. Por primera vez también la feria se desarrollará en un periodo que no coincide con ninguna quincena, lo que ha creado expectativas inquietantes entre los libreros.

Habrá que esperar hasta la edición XXIV para conocer cabalmente el nuevo rumbo de la feria, cómo las ideas del director del Ivec cuajarán en un nuevo espacio. Por el momento vale decir que se han incrementado las actividades artísticas y que habrá presencia de más escritores y actores de la cultura que en la manifestación anterior, la de 2011, que se recordará, con la del 2007, como una de las más grises y discretas. Será también la primer feria que privilegie ante todo la literatura infantil y juvenil por sobre otras manifestaciones literarias. Confiemos en que la edición del 2012 sea recordada con beneplácito.

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La SAGA de la desaparición del IVEC

 

El doctor Félix Báez Jorge durante la canonización de Rafael Guizar y Valencia, 2006.

El lunes 24 de enero una noticia estremeció al cerrado pero tornadizo mundo de la cultura: a las redacciones de varios periódicos y portales de noticias habría llegado una carta, firmada por Eduardo Sansores, el popular Güero, personaje de la vida cultural jarocha, denunciando que Félix Báez-Jorge, director del Instituto Veracruzano de la Cultura, IVEC, se proponía desmantelar la institución además de tomar medidas injustas y arbitrarias. Ignoro si por huera propensión al chisme o por convenir a los intereses inconfesables, varios medios intitularon el boletín –ninguno consigna la carta, pore so digo “habría llegado una carta”, y todos repiten o transcriben idéntico texto, lo cual resulta curioso por decir lo menos y por ello presumo la existencia de un boletín– con titulares llamativos: Los Políticos, un blog a cargo de Salvador Muñoz, y Veracruz Informa eligieron el incendiario: “Félix Báez, un peligro para la cultura: Sansores”; con el mismo título la nota apareció en el portal de Hechos. Es probable que tal fuera el título del boletín y que los periodistas se limitaran a transcribir. En una entrada previa de El Diletonto comentamos con detalle la noticia en Notiver.
Las acusaciones de Sansores
¿Qué es lo que ha motivado esa alarma que Sansores expresa en el boletín? A reserva de conocer la carta en detalle y no sólo en el resumen difundido,las acusaciones denuncian varias acciones que inconformaron a ciertos creadores del Puerto –no consigno sus nombres porque no sé a quiénes representa Sansores, ni si habla en nombre propio o ha sido designado vocero de una comunidad: el boletín no lo deslinda. He aquí los puntos:
“los trabajadores desaprueban la desaparición de la subdirección de Promoción y Animación Cultural, ya que consideran que es el inicio del desmantelamiento del IVEC”.
“presentó [al gobernador Javier Duarte] un programa de reestructuración del IVEC que contempla la transferencia de la referida subdirección a la Secretaría de Turismo y Cultura”.
La Fototeca Juan Malpica Mimendi y la Casa de la Cultura Agustín Lara han sido clausuradas [sic].
“los artistas o ciudadanos no pueden acceder [a las oficinas del IVEC], violando el derecho de audiencia”.
Se despidió a “Yesica Martínez, quien era subdirectora Administrativa […] porque atendió a una persona que requería orientación para un trámite”.

[Todas las citas corresponden al boletín mencionado]

Los argumentos posteriormente fueron reproducidos por columnistas quienes anunciaron, sin comprobar las aseveraciones ni las denuncias expuestas, que Báez-Jorge se proponía desmantelar el IVEC. Si la floración de reportes de balaceras en diversos puntos de la ciudad de Xalapa el viernes 14 de enero motivó artículos sarcásticos ante la ausencia de pruebas, no me explico por qué estas columnas, quienes no han presentado sus pruebas, no han merecido reprobación semejante.
Desaparición cíclica
El tema del desmantelamiento del IVEC es cíclico. Cada comienzo de sexenio, una vez designado un nuevo director, en las tertulias se propala la noticia de un inminente desmantelamiento del IVEC o bien a la sujeción de la Secretaría de Turismo y Cultura. Así ocurrió cuando el CONARTE, trasunto de la fundación cultural Caftán Rojo A. C. promovió una iniciativa de ley cuyos objetivos, en palabras del vocero y principal promotor, Ramón Acebo, eran la desaparición del IVEC (“El gobernador pide desaparecer el IVEC”, La Jornada, 21 de enero de 2006). Conforme a la información difundida esta ley se elaboró durante 2005; es decir a menos de un año de que Fidel Herrera Beltrán detentara la gubernatura. La Agencia AVC Noticias habría sido el venero de esa información; Acebo expresaba:

El Consejo Veracruzano para la Cultura y las Artes —de crearse— se ajustaría a la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo que transformó a la Secretaría de Educación y Cultura (SEC) en Secretaría de Educación y que permitió que se absorbiera el área cultural por la Secretaría de Turismo y Cultura.

El chismoso, perdón, el curioso lector interesado en desmenuzar los pormenores puede consultar mi columna: “Cómo acabar de unaves con la cultura” (Performance num. 19, 4 de abril de 2006); en línea en: El Diletonto). La coincidencia de los principales lineamientos de la Iniciativa con una de las acciones principales de la reingeniería gubernamental propuesta por Herrera, la desaparición del Instituto Veracruzano de Cultura y la absorción de sus funciones por la Secretaría de Educación y por la Secretaría de Turismo, fue entonces lo que causó tal encono y oposición a la Iniciativa de Ley propuesta por el diputado Atanasio García Durán.
Sin embargo, cuando Dalia Pérez Escobar prometio durante su campaña para lograr la diputación una Ley de Cultura, pocos previmos que el resultado terminaría respaldando esa Ley Orgánica del Poder Ejecutivo que había asentado como supremo árbitro de la cultura al gobernador y su manejo a la Secretaría de Turismo y Cultura. Nuevamente remito a los curiosos a consultar mis columnas al respecto.
Sujeto a la Secretaría
A lo largo de esta novela por entregas o saga tragicómica, resulta evidente que la desaparición del IVEC está asentada en los lineamientos de la ley que instauró la creación de la Secretaría. El Diletonto ha reiterado, a lo largo de más de cuatro años, que los lineamientos del sexenio de Herrera Beltrán fueron desaparecer el IVEC, crear un megaconsejo con los jerarcas de la cultura, la educación y la política, y uniformar la cultura con el propósito soterrado o visible, de corporativizar la cultura. Esta interpretación se basa en que la desaparición del IVEC y la creación de un consejo se asienta en el decreto para instituir la Secretaría de Turismo y Cultura (Ley 523 de Turismo para el Estado de Veracruz de Ignacio de La Llave), la cual se publicó el 13 de enero de 2006 en La Gaceta Oficial.
Cabe preguntarse, ¿realmente Félix Báez-Jorge planea desaparecer el IVEC o es la secretaria de Turismo, Cultura y Cinematografía quien se propone incorporar a las funciones de su secretaría las atribuciones anteriormente reservadas al IVEC? Para muestra basta que el IVEC ha dejado de ser el responsable de la coordinación de festividades populares, como la Fiesta de la Candelaria; es la Secretaría quien se ocupará de coordinar estas fiestas.
Esta confrontación apenas empieza y sin duda sera nuevamente la gran saga del sexenio.

Comienzan los ATAQUES contra Félix BÁEZ-JORGE

Lenguaje corporal: Leticia aprieta firmemente las manos y endurece el gesto; Félix busca apoyo en la mesa para tener más fuerza.

 

Qué curioso, ya comenzaron los ataques a Félix Báez Jorge, director del Instituto Veracruzano de la Cultura. ¿Por qué será que cada que llega un funcionario que sí sabe de cultura y privilegia la transparencia aparecen peticiones anónimas pidiendo la cabeza? Recuerden que así empezó la campaña contra Esther Hernández Palacios, directora del IVEC en dos ocasiones; en ambas sus enemigos conspiraron para derrocarla.

Lo más extraño en esta nota, publicada en un periódico que sólo se ocupa de cultura cuando se trata de consignar chismes, zacapelas y mitotes, es  que se defiende a una funcionaria, Yessica Martínez, a quien se le vincula con administraciones anteriores y tuvo varias acusaciones en prensa por sus manejos. Aquí encontrarán, en caché porque ya voló, un vínculo a una nota que informa brevemente de la trayectoria de la funcionaria administrativa.¿De verdad Báez-Jorge quiere desmantelar al IVEC y servir de plataforma a Leticia Perlasca? Otros son los rumores que se escuchan y que llegan hasta la soledad del Diletonto.

En Veracruz al parecer asistimos a una especie de saga, una telenovela al más puro estilo de Dallas: en el principio fue Esther Hernández Palacios, luego apareció Leticia Perlasca, después volvió Esther, después regresó Leticia Perlasca… Y Félix Báez, del grupo de Esther, se agrega al elenco protagónico. Continuaremos informando, ya que seguro esto todavía no se acaba. ¿Podrá Báez-Jorge resistir la campaña mediática que en Notiver han desatado a quienes les interesa un IVEC con corruptelas o mejor aún un Instituto desmantelado y sujeto a una secretaría?

Por cierto, seguramente en las Fiestas de la Candelaria, que en esta ocasión se inclinará hacia el fasto y el espectácul veremos un episodio más de esta confrontación que ya se nota será cruenta.

Al parecer los amigos y colegas de Veracruz no saben para quién están trabajando. ¿O si y todo es una campaña orquestada?

¿Un TIGRE para elIVEC?

La conformación final del gabinete de Javier Duarte de Ochoa es inminente. Varios puestos han sido ya designados y otros nombramientos se dan por un hecho. En el ámbito de la cultura las especulaciones son sobre quién será el titular del Instituto veracruzano de Cultura aunque parece decidido el nombramiento.

Poeta en la ciudad

Silvia Tomasa Rivera, poeta de reconocimiento nacional, orgullosamente veracruzana, emigra a México. En la última quincena la poeta resolvió su mudanza, además de trámites para continuar con su fundación Posada del Poeta, cuya sede es en Veracruz pero que tendrá representación en el Centro Histórico de la Ciudad de México. La mudanza es significativa; cierra un ciclo, la estancia de Silvia durante cerca de quince años en Veracruz, e indica que no será directora del IVEC, un puesto al que se decía aspiraba. Silvia parecía una candidata idónea: poeta reconocida y elogiada por Fidel Herrera Beltrán, quien apoyó y patrocinó varias actividades de Rivera, como el encuentro Escritores de Mar y Montaña, que por falta justamente de patrocinio institucional no alcanzó segunda edición en 2009.
En la cena realizada el lunes 24 de mayo en el salón Gal, promovida por Fundarte, donde se congregaron trabajadores de la cultura con el entonces candidato Javier Duarte de Ochoa, una de las protagonistas fue justamente Rivera. El Diletonto en su oportunidad escribió una crónica.
Había un punto en contra de Silvia: su franqueza y vehemencia. Nunca ocultó su antipatía por Leticia Perlasca, con quien se enemistó cuando dirigió el IVEC, al punto que airó sus diferencias en público.

Cercanías y diferencias


El punto clave no es barajar nombres sino saber quién es cercano a Perlasca, titular de Turismo y Cultura, o al menos quien podría acordar y colaborar con ella. Que Perlasca haya resuelto el zarzal de los conflictos sindicales del COBAEV y que haya dejado al IVEC saneado y con dinero son meritorias credenciales. Sin embargo, por mayor tolerancia y espíritu conciliador que la distingan, se antojaría difícil que trabaje con quienes la han criticado.
De modo que si la lección se aprendió, el próximo director del IVEC será una persona con la que la máxima titular de la cultura en el estado acuerde en respetuoso diálogo. De ahí que también muchas personas recibieran con cautela el nombre de Dalia Pérez, ya que, aseguran, tuvo sus roces con la aún directora del COBAEV. Durante el primer foro de cultura Pérez Castañeda aseguró que ella se dedicaría a la cultura y a su apoyo “no como otros que saltaban de un instituto de cultura a dirigir escuelas de bachilleres”.
De los tres que yo tenía, de los tres que yo tenía, ya sólo queda uno, ya sólo queda uno, y es porque dicen que la rifa del tigre se la quedará el Tigre.

El Tigre en la caza

El doctor Félix Báez Jorge se ha distinguido, además de por su notable trayectoria –es una eminencia intelectual cuyo pensamiento lo proyecta de manera universal; basta leer sus obras de antropología publicadas principalmente por la Universidad Veracruzana a través de la colección Biblioteca–, por ser un notable político. Formado en la academia, diríase que se doctoró en la diplomacia durante los años eufóricos del PRI de los setenta y ochenta. En este sexenio, junto con Domingo Alberto Martínez Reséndiz, ha sido el funcionario cultural con mayor obra. Ambos a la chita callando. Ambos seguirán sin duda en el nuevo gabinete.
Baez pertenece al grupo Obertura: Siglo XXI, agrupación un poco esotérica, que incluye a prestigiosos académicos e intelectuales que han detentado puestos públicos claves: Esther Hernández, José Luis Velasco, Mario Muñoz…
Un amigo me llamó la atención sobre un hecho: “Mira, al final los encuentros y reuniones de trabajo entre intelectuales y Duarte sirvieron para algo. Lety organizó la cena con Beatriz Paredes y demostró su eficiencia; resultado: Turismo. Y lo que no sabes es que Duarte estuvo trabajando en Nanciyaga con Velasco y otros intelectuales para conformar un plan de cultura. Sí, fue poco antes de que se diera el mitín del 15 de junio. ¿Resultado?…”
Otro dato: el sábado 27 de marzo, en la primera reunión que el entonces precandidato tuvo con intelectuales, el orador principal fue José Velasco Toro. Si se quieren más signos de que este grupo será el favorecido, revisemos quiénes presiden los festejos del Centenario instaurados por el Partido Revolucionario Institucional.
Por lo pronto, aun cuando muchos aseguran que nada está definido, el director de la Editora de Gobierno, tácito aspirante a la rectoría de la Universidad Veracruzana y biógrafo de Rafael Guízar y Valencia, parece el elegido para enmendar los entuertos del ruinoso Instituto. Los propios empleados del IVEC lo confirmaron: se les dijo que Félix será el nuevo director.
Si otra cosa no sucede tendremos como jerarca de la cultura a uno de los intelectuales más prestigiosos de Veracruz y a un hombre que de política sabe lo suficiente como para sortear obstáculos y no amilanarse ante administraciones dudosas y presupuestos mezquinos.

FOROS de CULTURA: Los nuevos CAMPESINOS

En el número de quinto aniversario de Performance aparece una columna de El Diletonto comentando el reciente Foro Veracruz y la Cultura, convocado por varias instituciones para congregar diversos estudiantes, maestros, profesores, académicos e incluso artistas, con el doctor Javier Duarte.

Los intelectuales son los campesinos de la edad digital. Antaño, los candidatos a un puesto de elección popular visitaban a los agricultores y habitantes del campo para escuchar sus vivencias y problemas, la cual, entonces como hoy, resulta atávica. Como igual de atávica resulta la situación de la cultura y las experiencias y más que vivencias, dolencias de sus creadores. No importa el candidato, la filiación partidista e ideológica, el político convoca a los creadores e intelectuales para investir su campaña de altruismo, para prometer y finalmente para cumplir con su agenda de escuchar, congregar y adoctrinar a la ciudadanía entera. Si se encuentra con taxistas y con líderes de colonias, ¿por qué no habría de reunirse con los así llamados intelectuales? Además, son gratis, no acuden por tortas sino para sentirse importantes. Perros mansos que se contentan con una carantoña.
El término “Intelectual” no definía al trabajador de las ideas, mucho menos a quien se limita a trasmitir el saber o a oficiar de funcionario de cultura –ahora les quieren llamar gestores–, sino a quienes participan con sus análisis y posiciones en la vida pública. Son quienes, al modo de Voltaire y su idea del “pequeño filósofo”, confrontan a su época y sociedad interviniendo en el debate social. Metiches, que opinan y hablan de lo que no les llaman.
Justamente porque el papel del intelectual es intervenir desde la tribuna, comúnmente los periódicos, pero también los medios de comunicación de imagen, y ejercer la crítica, discutir y muchas veces, si no siempre, disentir de la opinión del gobierno y de las clases conservadoras, Xalapa carece de líderes intelectuales. Cierto, hay, han habido, grandes escritores, importantes eruditos, notables académicos, algunas de fama mundial, pero no suelen disentir ni oponerse al prestigio del rey. Sujeta a la burocracia, dependiente del dinero de las arcas estatales, en esta ciudad en cambio abundan los gestores, perdón, los funcionarios de cultura, los que administran y sí viven del escaso recurso que se aplica para la cultura, y los artistas y creadores palaciegos. Podrá no haber presupuesto pero siempre habrá funcionarios. En el futuro los verdaderos objetos de culto serán los artistas.

De ahí la molestia con políticos que atienden a uno de los sectores más descuidados de la sociedad sólo en tiempos de elecciones. Los candidatos ofrecen, ahora como hace seis años, una panacea: convertir a Xalapa en un corredor cultural, recurrir al turismo cultural para atraer dinero. Sin embargo mientras la actitud con que los políticos contemplan y consideran a los creadores, promotores y empresarios que se dedican a la cultura, continúe siendo condescendiente, cuando no francamente despectiva, poco o nada cambiará. Hace tres años se pedía un teatro para la ciudad. Ahora el en ese momento aún precandidato Javier Duarte lo promete. La pregunta es: ¿se permitirá su uso a las agrupaciones teatrales, dancísticas, literarias independientes o sólo a quien apoquine su varo? Son veinticinco mil pesos lo que cuesta la Sala Grande del Teatro del Estado. Esa es una minucia: si no tienen río, les haremos un puente. Y si no tienen grupos artísticos, les daremos un teatro, aunque sea para festivales de fin de cursos. Se necesita un teatro sí, pero más se necesita cambiar los hábitos artísticos y de sensibilización.


Los tontos útiles


Hay que hacerles
comprender a los políticos, a los aspirantes a gobernarnos, que un foro no es un espacio donde un político dirige un discurso a la audiencia, mientras a cambio recibe aplausos y genuflexiones. Un foro es un espacio donde se debate y se dialoga con respecto a un tema. El reciente foro ambiciosa y al mismo tiempo equívocamente llamado “Veracruz y la Cultura” –equivocado nominalmente porque recuerda a la fundación cultural de Dante Delgado Rannauro, Veracruz en la Cultura–, fue todo menos un foro. El entonces precandidato que ya sabía que sería candidato se reunió con intelectuales, más de mil quinientos, dice la nota, fue saludado por el antropólogo José Velasco Toro –alguna vez aspirante a la rectoría– e igualmente intervino el notable intelectual Francisco Rangel, saludando los méritos de Duarte. Si no saben quién es Rangel, yo tampoco.
Desde los años en que Luis Echeverría Álvarez fletaba aviones repletos de intelectuales hacia Suramérica, no sabíamos que existían tantos: mil quinientos, sólo en Xalapa. El misterio por supuesto fue resuelto por el único periódico que más allá de las cifras y del resumen del discurso de Duarte buscó aclarar quién convocó. El informativo digital Veracruzanos. Info acotó que el Instituto Tecnológico de Veracruz convocó a los intelectuales junto con el Círculo Cultural de Veracruz.
Hemos querido indagar quiénes conforman ese Círculo Cultural. Rumores que trae el viento en esta soleada Xalapa nos susurran que los conjurados son intelectuales siempre ilustres que siempre están aspirando a un cambio –algunos de sexenio, otros sólo brincar a un nuevo puesto. Por lo pronto, junto con ese grupo de notables, se disputan el dudoso honor de una convocatoria donde la mayoría no eran quienes decían ser –intelectuales– ni todos los que decían eran, instituciones como COBAEV, IN-JUVER, SEV, UV –a través de Manuel Zepeda– y el Ayuntamiento de Xalapa. Como alguien dijo: o sea que las instituciones sí están participando en el acarreo. Nosotros preferimos creer que mil quinientos notables intelectuales acudieron devotamente a la feligresía que el sábado 25 de marzo se ofició en la Sala Grande del Teatro del Estado. Y muchos salieron tan sonrientes como el doctor Arredondo, quien se dice brinca de sexenio sin cambiar de silla.

Becas del IVEC en EL UNIVERSAL

[Franz Ferdinand, Ulysses]*

 

El Universal, “El Gran Diario de México”, publica en su edición del martes 13 de enero de 2009 en la sección de Cultura, un artículo intitulado Otorgan 63 becas a artistas de Veracruz , con el balazo “Forman parte del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico; equivalen a un monto total de más de dos millones de pesos”. La noticia no tendría nada de extraño si fuera eso: una noticia. Por inexplicables razones –¿El Maratón Guadalupe-Reyes puede ser una buena excusa y pausiblemente el redactor y los responsables de la sección correspondiente de El Universal siguen ebrios?– se vuelve a refritear una noticia que el propio periódico había publicado ¡el 23 de diciembre!

La fuente es la misma: Notimex, la sección igual y el periódico, pues ya lo mencionamos. Aquel 23 de diciembre la noticia se intitulaba “Otorga Veracruz estímulos a la creación artística” y el balazo rezaba:
Destinan recursos por dos millones 676 mil pesos para proyectos de desarrollo artístico en siete categorías.

Además de llamar la atención sobre la pobreza de criterio y la falta de pespectiva de Notimex y El Universal, cualquiera que sea el responsable, la nota publicada en enero no tiene pierde y ha alegrado sobremanera a El Diletonto. Por principio está pésimamente redactada –¿la borrachera será excusa?. Y gracias a la anfibología y el anacoluto, es decir a la falta de concordancia y correspondencia entre las partes, no se entiende a qué se refiere. De modo que es posible entender que quienes fueron los jurados son en realidad los beneficiarios de las becas. Aclaro que en la nota del 23 de diciembre sí se expresaba claramente quienes habían sido los elegidos.

Muy temprano El Diletonto recibió un comunicado de su amigo El Conde de Saint Germain donde se acotaba que Jesús Garrido, ilustre poeta de Veracruz, quien siendo jurado en el Programa de Estímulos a la Creación Artística edición 2007 había sido al mismo tiempo concursante y beneficiario –eso sí, un premio que no implicaba dinero de por medio–, nuevamente había merecido una beca. El Diletonto leyó rápidamente la nota, ya que no pensaba que las autoridades responsables del IVEC, por tontas que fueran, podrían ser tan estúpidas para saltarse soberanamente los reglamentos del CONACULTA. Y en efecto, El Diletonto comprobó una vez más que su retraso mental le permite leer mejor que muchos intelectuales y notó que la nota se refería a quienes habían sido los jurados. Jesús Garrido y otros tantos eran los jueces del certamen, no los beneficiarios. El único comentario publicado en la nota mencionado, infiere esa misma lectura ya que se cuestiona que no se mencione quiénes fueron los jueces. No es tal; es un comunicado mal escrito que señala el jurado pero no a los beneficiarios. La nota de diciembre sí lo consignaba. Por lo demás dicha nota era un boletín disfrazado; el mismo boletín que emite el IVEC, lo cual ya en sí es reprobable –¿que no pueden al menos reescribir el boletín? En Internet puede localizarse el acta con los resultados.

Si bien invito al lector a leer directamente la nota en El Universal, no puedo escapar a la tentación de transcribir una prosa tan ejemplar en todo menos en coherencia. Mire, mire usted (:P):

 

Simplemente está mal redactada, los párrafos mal distribuidos y nótense las comas. Caramba, no sean egoistas y pónganse la del Puebla.

La anfibología no va aislada. Como argumento probatorio de que en Notimex y en la sección de Cultura de El Universal aún continúan  duros los festejos del Maratón, queda el último párrafo. Se lee :

Madre mía, El Diletonto al fin ha comprendido por qué este programa de becas está tan mal, por qué funcionarios en activo disfrutan de las becas con complacencia de las autoridades –¿acaso el CONACULTA no vigila?– y también entiende por qué el IVEC es prácticamente inexistente en Veracruz: porque promueve el estímulo a la producción artística de los creadores guerrerenses, no de los veracruzanos. Resta averiguar, y ojalá El Universal nos ayude, a descubrir cuál es el instituto de cultura que vela por los veracruzanos: ¿será el poblano? ¿el tabasqueño? O habrá que ir a Chicago para ver si entre tanto paisano hay una fundación para apoyar a los verachos?

PD. Diligentemente El Diletonto se registró en el sitio de El Universal para postear su comentario, que señalaba las incoherencias y la pésima redacción. Ejerciendo el supremo derecho de la censura, los redactores omitieron publicar el comentario sin que siquiera se explicara la razón. Quizá porque los efectos de la mona aún no se les bajan.

* Por supuesto, Franz Ferdinand no tiene nada que hacer aquí, pero dado que no encontramos una imagen bonita, decidí postear el nuevo video de Franz que suena ligeramente a Demis Roussos.

2008, UN AÑO PARA ENTERRAR

Entre lo sobresaliente de 2008, la presentación del libro Desciendo al corazón de la noche de Ramón Rodriguez, con la presencia de josé de la Colina.Cataclísmicos títulos atestiguan, profetizan o corroboran “la decadencia de la cultura x”, “el desvanecimiento de la tradición y”, “el ocaso del espíritu z”. Pocas veces reparamos en que esos informes y dictámenes de fin de una época pueden ser aplicados más cerca nuestro. 2008 será recordado, si es que un año tan mediocre merece recuerdo, por el desvanecimiento de la cultura. Más allá de que la torpeza del régimen del presidente Felipe Calderón poco ha hecho por transformar las ya obsoletas estructuras del FONCA, cuyo único mérito ha sido sostener el Sistema Nacional para la Cultura y las Artes, con sus siempre controvertidas becas y una serie de programas necesarios pero insuficientes, lo que se advierte en la cultura a nivel institucional es la ausencia de planteamiento, de un programa de cultura que trascienda la coyuntura.
Si el 2008 será recordado por algo será por ser el año de Carlos Fuentes, ya que celebramos su ochenta aniversario y conmemoramos los cincuenta años de su novela basal: La región más transparente, de cuya recepción dimos noticia en abril, con un artículo de José Homero, que situaba la obra dentro del contexto de la tradición mexicana.
Si a nivel nacional fue patente la ausencia de criterio, y con ello involucró no sólo la capacidad de disección sino igualmente la capacidad de análisis, razón y vislumbre que debe distinguir a un funcionario cuya función es crear programas y diseñar estrategias para resolver problemas, en este caso la cultura y el retraso de años, la proverbial incultura de las huestes panistas aunado a su compromiso con la diabólica lideresa del magisterio han terminado por destruir toda esperanza de una renovación, en el ámbito local, donde la cultura no la dominan los panistas sino los rojos, resultó fehaciente que la falta de presupuesto adecuado e igualmente de un programa, de un concepto, de una idea de cultura han terminado por afectar ya no sólo los planes de largo alcance, lo que llamaríamos los planes del sexenio, sino incluso los planes inmediatos. Para resumir: tanto a nivel nacional como a nivel estatal la cultura agoniza.
En el ámbito institucional la mengua en los presupuestos destinados a cultura, lo cual data desde 2007, redundó en un empobrecimiento gradual que ya es patente, que ya es notorio, en el circuito digamos de cultura: galerías, teatros, bibliotecas, espacios públicos. No se han construido nuevos espacios, como se prometió hace cuatro años, no se han ideado festivales que estén a la altura de la tradición cultural y hospitalaria de Xalapa, como se ha venido prometiendo, y los pocos espacios físicos han acendrado su deterioro mientras los festivales que aún se mantienen lucen cada vez más miserables. Sí, suena duro, pero ese es el término. Un crítico no puede ni debe edulcorar palabras sino en usarlas con justicia.

Sin presupuesto y sin ideas


A NIVEL DIGAMOS institucional es patente que el Instituto Veracruzano de Cultura carece de un presupuesto adecuado para cumplir con sus programas y funciones, lo cual termina siendo el lastre más acusado y acaso por ello, para solucionar el problema de los empleados, se ha pretendido derogarlo como institución, pero también se advierte que carece de una perspectiva de la cultura que se efectúa en el Estado. Es loable que haya interés por ser incluyente con la cultura popular, interés que por otra parte en modo alguno estuvo proscrita en las administraciones anteriores, huelga decirlo, pero no hay que soslayar que la cultura no puede ser de una vía única. Incluso, después de los debates y abogamientos a favor de la cultura popular o masiva, la acepción de cultura como una expresión de las artes y de una minoría ilustrada prevalece. La expresión más depurada de las expresiones humanas continúan siendo las artes, no las artesanías, que implican una serie, no una creación única, ni las tradiciones, que expresan no los anhelos, ideales y cifras, sino los ritos de integración colectiva.
Un instituto de cultura tiene la obligación de ofrecer programas de educación artística tanto como de ofrecer muestras de lo más representativo de las artes y no únicamente programas que pueden confundirse con un festival de fin de cursos. Y si puede comprenderse que los festivales mengüen, que las becas continúen con sus dudosos mecanismos de selección –hay funcionarios en activo que fueron becarios en activo, sin que ni los medios ni los artistas, mucho menos los encargados del Programa de Estímulos lo advirtieran–, no es comprensible que no pueda ofrecerse un programa de exposiciones, conferencias, obras de teatro o cursos medianamente decentes.
La carencia en el presupuesto se debe suplir con el conocimiento de las bondades del sistema. El CONACULTA, a través de sus diversos programas itinerantes, ofrece un catálogo de obras, exposiciones, artistas y creadores que permiten vestir a un estado con programas y recursos limitados. En vez de eso se prefiere programar a los que nunca se han ido. Y por eso los jóvenes, los nuevos y potenciales artistas, se desarrollan con un atraso en cuanto a conocimiento de las nuevas tendencias. Veracruz no es más la vanguardia artística; lleva años a la zaga, continuar repitiendo que nuestro estado es líder en materia de cultura sólo es adecuado para quienes lucran con ese presunto prestigio, válido únicamente para que los funcionarios puedan continuar cobrando.
Menciono al IVEC porque continúa siendo hasta hoy el organismo más importante de cultura en nuestro estado. En este 2008 de igual modo se corroboró que pese a los planes y conceptos en torno a cómo debería de reorganizarse la jerarquía gubernamental –la palabreja de reingeniería me caga, por eso no la uso :P–, la realidad, la abulia, la apatía, permitieron que las aguas retornaran a su cauce. No hay supersecretaría, Turismo y Cultura sigue siendo una Secretaría de Turismo y no de otra cosa, y el IVEC se mantiene y ratifica como el organismo rector de la cultura de Veracruz. Esa y no la construcción faraónica de la Araucaria, obra con la que aclaro no estoy a disgusto ni me sumo a los corrillos que la denostaron, es la gran noticia de 2008: la pervivencia del IVEC como organismo rector de la cultura.
Sin embargo, cabe añadir que la Universidad Veracruzana vio también afectada su participación como el segundo organismo más importante de cultura en Veracruz. La mengua en el presupuesto afectó directamente a la organización de la Feria Internacional del Libro Universitario, cuya edición 2008 tuvo el mérito de invitar a muchos de los escritores y editores de México que están creando la nueva literatura mexicana, pero que no creció de manera exponencial como antaño. Al menos la feria cumplió, ya que fue este justamente el año más polémico en la historia de la Editorial de la Universidad Veracruzana, con el relevo en clave de comedia de enredos en la dirección. Joaquín Díez-Canedo Flores, el nuevo director, ha sabido imprimir en pocos meses un sello propio, basado en el respeto, el conocimiento y su amplia agenda de relaciones.
Un punto a atender sería la Dirección de Divulgación Artística de la UV, que ha visto decrecer su presencia como supremo gestor de la difusión de los grupos artísticos y culturales univesitarios, y en cambio ha aumentado su influencia en ámbitos que antaño no le competían al punto que su titular se vio envuelto en infames rumores a raíz de la muerte de Erasmo Capilla, e incluso de Lorenzo Arduengo –sobre estos hechos, amplia información circula en Internet–. En ambos casos se habló de falta de apoyo para los respectivos programas que sostenían los extintos. Resulta obligado pedir que se esclarezcan los rumores y se forme un consejo que vigile la manera en que se asignan presupuestos.
Para concluir esta somera revisión de la cultura como programa institucional debe destacarse la labor del Ayuntamiento de Xalapa. No porque su programa de cultura sea sobresaliente –es en realidad provinciano, de barrio–, sino porque el anterior alcalde había mostrado su absoluto desdén por todo aquello que no fuera la cultura de la cubeta. Y no de las que ofrecen con privado a la mesa. Eso lo hubiera aplaudido JuanPi 2 desde la mesa que más aplaude –por aquello del rac, rac, rac. Velasco Chedraui y sus empleados al menos están programando obras populares, ofreciendo bailes y talleres. Es una alte rnativa, no la mejor, pero como decía mi abuela: peor es chile y agua lejos. Ojalá que a esa cultura de programación-de-fin-de-cursos alguien agregara un buen programa editorial, ciclos de conferencias, talleres por colonias, y la creación de espacios para danza y teatro en sitios hoy abandonados.
La cultura no es un adorno ni un entretenimiento para ociosos o estudiantes: es una necesidad. Xalapa, se ha dicho mil veces, podría vivir de su oferta cultural. En cambio, una costumbre que nunca cambia, los políticos y dirigentes prefieren continuar sosteniendo periódicos que nadie lee, revistas que a nadie le importan, periodistas que no lo son. No pedimos que se cancelen los programas en colonias –o delegaciones–, lo que pedimos es que el programa de cultura municipal sea un complemento de los programas de las otras instituciones. Y sobre todo, que haya una difusión adecuada que permita canalizar el esfuerzo que tantos creadores, desde posturas individuales, de grupo o colectivas, realizan en beneficio de la comunidad.
Mientras no haya un adecuado programa de cultura, que por principio comprenda qué es cultura, mientras no se respeten los derechos de los trabajadores, mientras las decisiones continúen siendo unilaterales, a cargo del líder iluminado en turno, no habrá manera de transformar nuestra sociedad. De este análisis se desprende que lo que menos hay, en esta época de eximias gestores, promotores, doctores y asesores, es una visión integral de la cultura.