MEMORIA DE UN FESTIVAL EXCEPCIONAL

Martin Amis

“Se juntó el hambre  con la necesidad” fue la coloquial respuesta de uno de los organizadores foráneos del Hay Festival en Xalapa a la pregunta sobre cómo se acordó festival tan importante en Xalapa. No era para menos. En julio de 2010 se había desarrollado en Zacatecas la primera edición en México de este festival que nació en Gales, en el poblado Hay-on-Wye, famoso por sus librerías, con la presencia de escritores, periodistas, músicos e intelectuales como Carlos Fuentes, Jon Lee Anderson, Bob Geldof, Sasha Sokol, Jorge Volpi, Laura Restrepo, Francisco Goldman y Héctor Abad, entre otros; y la dedicación a la memoria de Carlos Monsiváis y José Saramago, entonces recién fallecidos. Realizado por la entonces gobernadora de Zacatecas, la perredista Amalia García, quien participó en el programa, el Hay Festival se asumía como piedra de toque para impulsar la lectura y devolver a Zacatecas, hermosa ciudad, Patrimonio de la Humanidad, su antiguo lustre. Sin embargo ante el inminente relevo en la gubernatura se temía que la siguiente administración cancelara la continuidad. (Ver “Cumple expectativas Hay Festival”: http://ntrzacatecas.com/noticias/zacatecas/2010/07/19/cumple-expectativas-“hay-festival”)
De modo que en enero de 2011 el Hay Festival buscaba anfitrión en México. Del 19 al 23 de enero se celebró en Madrid, España, la edición número 31 de la Feria Internacional de Turismo. Conforme a las cifras de la feria (accesibles en: http://www.ifema.es/ferias/fitur/pdf/cifras.pdf) acudieron a este mercado, visitado en mayor número por hoteleros (15% del total) y promotores de viajes (18%), más de doscientos mil asistentes. Algunos fueron visitantes profesionales; y dentro de estos un 1. 3% correspondió a “organismo oficial extranjero” . Conformando este porcentaje asistió una nutrida representación de Veracruz, con emisarios de la Secretaría de Turismo, Cultura y Cinematografía y del Ayuntamiento de Xalapa. Como se relató en una entrega previa (“Hay Festival en Xalapa”, Performance 147, ) Elizabeth Morales, asumida inesperada vocera de la delegación, anunció, a su regreso, como logro de su gestión, la contratación del Hay Festival para Xalapa; aunque en ese momento se anunció que se efectuaría en 2012, no en 2011. En marzo, sin embargo, se anunció que el festival sucedería en octubre.

Programa

El Hay Festival se desarrolló del 6 al 9 de octubre. El programa incluyó personalidades de importancia mundial. Varios, escritores reconocidos, leídos y candidatos al Premio Nobel de Literatura: Martin Amis, Richard Ford… Otros, personajes menos mediáticos, aunque con una trayectoria que los sitúa entre las personalidades más influyentes en sus campos respectivos: Marcus du Sautoy (considerado uno de los científicos vivos más importantes), Niall Ferguson (definido por Time dentro de las cien personalidades más influyentes a nivel mundial). Y claro, Michael Nyman, Brian Nissen. Para el público de a pie había nombres más atractivos: Elena Poniatowska, Diego Luna, Molotov… Y para los amantes de la literatura, esa cofradía cada vez más reducida, surgía la posibilidad de conocer a Rodrigo Rey Rosa, Ricardo Piglia, Alfredo Bryce Echenique, Edmundo Paz Soldán, además de la oportunidad de volver a escuchar a Sergio Pitol, Margo Glantz, Mario Bellatin, Rosa Beltrán, Juan Antonio Masoliver, Carmen Boullosa.

La nómina fue amplia e incluyó autores para diversos gustos. Nada que reprochar a la composición del programa, si acaso la poca presencia de poetas y de lecturas de poesía. Nada –tampoco– que objetar a la calidad de los participantes; si acaso que al cotejar los programas en Zacatecas (2010), Segovia (2011), Cartagena (2010) se advierta cierta regularidad, ciertas presencias reiteradas (Sergio Ramírez, Martín Caparrós, Juan Cruz, Eduardo Lago), como si el festival fuera una suerte de caravana que va llevando a sus artistas exclusivos de un punto a otro. No seré mezquino sin embargo y coincido en que se trata del festival literario más importante del mundo y es un lujo su celebración en esta ciudad tan agobiada.

La importancia histórica

La embajadora de Gran Bretaña en México, Judith MacGregor, expresó al gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, su satisfacción por el éxito del Hay Festival en Xalapa y manifestó su deseo de que continúe en esta localidad. Aprovechó para recordar los lazos que unen a Gran Bretaña y Veracruz siendo uno de ellos el convenio contra el cambio climático. La diplomática no era la única satisfecha. El galés Peter Florence, fundador del Hay y presidente de la organización a nivel mundial, agradeció la hospitalidad y refrendó su voluntad para que el festival continúe en Xalapa el resto del sexenio.

Es comprensible la algazara expresada por autoridades y organizadores. Para el Hay, quien recientemente perdió la sede en Granada, víctima de la crisis, se mantiene la presencia en México, escenario clave, por su dimensión, dentro del esquema de festivales en lengua castellana. Para Veracruz, el Hay permite hospedar un festival de gran envergadura, visible a nivel mundial, y refrendar a Xalapa y a Veracruz como sitios señeros dentro del turismo cultural, además de contribuir a la limpieza de la imagen de un estado que ha sufrido los embates de la guerra civil entre bandos criminales en épocas recientes.

El flechazo es explicable. Como uno de esos matrimonios arreglados: Al Hay le conviene el dinero de Veracruz, a nosotros el apellido, el abolengo del Hay.

Escollos

Hubo, es cierto, varios contratiempos: el programa se publicó ya entrado agosto, lo que dificulta la promoción previa, necesaria para que el público foráneo se entere de la oferta del festival; sucedieron varios cambios y ausencias, algunas por motivos de enfermedad –Álvaro Enrigue fue hospitalizado, por ejemplo, lo que implicó la ausencia también de la escritora  Valeria Luiselli, su esposa–, otras sin notificación –el cambio de espacio de la conferencia de Niall Ferguson, el cambio de día de la charla con Jon Lee Anderon. Todos estos incidentes propios de la organización primeriza de un festival de esta dimensión. Gajes del oficio, nada para festinar o incordiar. Destaco sin embargo que una de los trastornos más notorios, debido al interés que había suscitado, fue la cancelación de la trasmisión en vivo de La dichosa palabra. Aunque se sabía que no se desarrollaría, pues su cancelación respondió a que se cancelaron las actividades del Canal 22 en el Hay Festival, no se avisó al público la suspensión del programa. Además de afectar la trasmisión en vivo de los noticieros de cultura diariamente, como se había anunciado, y el programa de Alvarado, Boullosa y Casar afectó también a los propios reporteros del canal, quienes debieron cubrir sus gastos con dinero propio al encontrarse, ya en Xalapa, con que sus reservaciones fueron canceladas.

Postscriptum

Manuel Vicent dedicó en su columna habitual en El País, un artículo, “La bestia”, al Hay Festival donde refiere el contraste entre celebrar un festival literario mientras afuera se vive una realidad violenta. Como si intuyera esa crítica, la directora del festival en castellano, Cristina Fuentes respondió al cuestionamiento sobre el sentido del Hay:

… venir a crear comunidad. Eso es lo que tiene el Hay Festival. Y es una de las funciones primordiales del arte en general, de la poesía, de la literatura, que nos abre la posibilidad de restaurar los tejidos que se lastiman en una sociedad ante experiencias de crisis como las actuales: de violencia, de horror. Y nos hace abrir el diálogo, el diálogo es lo que hace estar en comunidad: transformar el horror que estamos viviendo en un espacio compartido.

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HAY FESTIVAL en XALAPA

Haciendo guardia con el guardia: Michael Nyman y Brian Nissen

El acontecimiento cultural del año en lo que a literatura y pensamiento toca es el Hay Festival, que en su segunda edición en México se desarrollará en Xalapa del 6 al 9 de octubre. Se ha anunciado la posibilidad de que Xalapa hospede el Hay al menos los siguientes cinco años, aunque Elizabeth ya comenzó con sus contradicciones diciendo que será los próximos tres años. El programa, que se urde en torno al encuentro de la cultura anglosajona, en especial de la británica, origen del festival, con la cultura hispanohablante, en su vertiente ambosmundos, ofrece la oportunidad en varios casos única de conocer y escuchar los pensamientos e ideas de algunos de los intelectuales y escritores más importantes del mundo, además de asistir a conciertos de grandes músicos. El programa puede consultarse en las propias páginas de este periódico de modo que apenas si preciso mentar a Martin Amis, Richard Ford, Niall Ferguson, Jon Lee Anderson, Ricardo Piglia y a Alfredo Bryce Echenique, como los autores más notables entre las decenas que deambularán por Xalapa en esta semana. Insistimos: el Hay es un festival de lectores, no un festival de artistas, músicos o cineastas, como se ha comentado, acaso para atraer al público mayoritario que no lee ni la señalética. Artes y entretenimiento son acompañantes, no el punto central, que es la literatura y las ideas. Conviene recordar que la celebración en Hay-on-Wye, la sede central, atrae a más de 200 mil visitantes a una de las más remotas aldeas de Gales.

El corredor sin fondo El Hay, por su importancia, debe de ser la piedra basal para la ubicación de Xalapa en el mapa del turismo cultural. Leticia Perlasca, titular de la Secretaría de Turismo y artífice de la realización del Hay Festival, a su regreso de la Feria Internacional de Turismo (Fitur), anunció en enero que se celebraría este programa, sin especificar año. En medio de contradicciones –Elizabeth Morales había anunciado que realizaría el programa en 2012, lo que motivó una aclaración de Perlasca puntualizando que el festival había sido convenido por mediación de Turismo y Cultura, no del Ayuntamiento– el Hay comenzó a fraguarse lejos de la atención mediática y bajo la asesoría de la Universidad Veracruzana y los organizadores del Hay Festival y del British Council. Cuando al regreso del polémico viaje a España, a la ya citada Fitur, que desarrollaron Leticia Perlasca y la alcalde de Xalapa, Elizabeth Morales, se anunció que el Hay Festival se desarrollaría en la ciudad en 2012 más de uno leímos la noticia con escepticismo y suspicacia. ¿Motivo?: la ausencia de una adecuada infraestructura. En Xalapa, pese a su prestigio como ciudad de teatro, no hay teatros. El Teatro del Estado, sitio emblemático de la cultura de Xalapa, sede de la Orquesta Sinfónica de Xalapa y espacio, en la Sala Chica, de la ORTEUV, sufre de graves desperfectos –hoyos en el techo, fugas de agua– que orillaron a Protección Civil a emitir un comunicado sobre la crítica situación en que se halla el inmueble. En el sitio de videos youtube, aún es posible ver un video sobre las goteras del teatro y los músicos de la OSX y la OSJEV cuentan sobre vigas a punto de caer o ratas corriendo en las tuberías, que de no ser lamentables serían viñetas cómicas. Súmese a ello que el Teatro J. J. Herrera, también denominado de la Ciudad, lleva más de un año en espera de una cabal remodelación que le permita fungir como espacio teatral y foro musical. Uno esperaba que dado que Xalapa había sido escogida para albergar tan importante festival, el dinero, que no suele abundar para los proyectos de cultura, finalmente sería liberado a fin de ofrecer un marco adecuado al fasto que representa escuchar a personajes tan importantes como Niall Ferguson o Marcus du Sautoy, una de las personalidades más influyentes a nivel mundial y en el que pocos han reparado –les dejo de tarea investigar su importancia. Si la franquicia continúa en Xalapa habrá que esperar un año más. O dos. O tres. O nuevas administraciones. Un cambio de siglo acaso no vendría mal. Para acallar críticas, Morales anunció, en mayo, que se construiría un corredor cultural turístico que comprendería del Parque Juárez a Los Lagos. Desde la administración de David Velasco se ha manoseado el mentado corredor como paso primero para prestigiar a Xalapa dentro del turismo cultural. El 11 de mayo Elizabeth Morales anunció haber recibido del Gobierno del Estado la suma de 9 millones de pesos para el corredor turístico y 1 millón 500 mil pesos para la iluminación ornamental del Parque Juárez.

Letras de cambio

A escasos días de la celebración de este auténtico maratón de ideas y arte, que albergará a cineastas, músicos, pensadores y sobre todo escritores y periodistas, el único corredor que hay entre el Parque y los Lagos son las callejuelas con coquetos hoyos que se revelan con el sol, como sonrisas tras la lluvia. Tampoco se concluyó la iluminación. Eso sí, se ha anunciado que el Ayuntamiento ha recibido un presupuesto de 38 mil pesos para “impresiones”. Una nota aclaró posteriormente que lo que la alcalde entiende por libros son spots radiofónicos, contratación de edecanes, espectaculares y posters. Xalapa: ciudad que vela por la lectura –de eslóganes. Pese a la indolencia con que el municipio ha enfrentado al festival, al mal estado de las calles y la inseguridad que no se ha resuelto, justo en el tramo que va de Juárez a Los Lagos, esperamos que el Festival, celebración de la creación, las ideas y la libertad, sea un éxito y que se continúe realizando para bien de la ciudad y de todo el ecosistema de la cultura. Aguardams sobre todo que sea una fiesta del conocimiento para que nuestros políticos, aunque sea por ósmosis, aprendan algo.

MATAR un ÁRBOL

Araucaria de San José, Xalapa, Veracruz.

El martes 9 de agosto se derribó por encomienda del Ayuntamiento de Xalapa la araucaria ubicada a la entrada del mercado Alcalde y García, a un costado del atrio de la iglesia de San José, en el barrio homónimo. Héctor Hernández Andrade, responsable de Medio Ambiente en el municipio de Xalapa, quien durante el sexenio de Fidel Herrera Beltrán fue director general Forestal en la Secretaría del Desarrollo Agrario (Sedarpa), encaró las críticas exponiendo que la araucaria estaba moribunda. De acuerdo a Hernández Andrade la araucaria, muerta internamente, carecía suficiencia de nutrientes además de estar plagada. La culpa: el arriate de cemento impedía la apropiada irrigación de las raíces.

Convertido en centro de atención, el señor Hernández aprovechó para anunciar más talas pues la mayoría de los árboles en Xalapa que se encuentran en calles y avenidas, de acuerdo al funcionario, amenazan la integridad de los transeúntes. Anticipa su meta como funcionario: derribar la mitad de los 27,000 árboles que existen en la ciudad. Asunto es de biólogos y ecologistas convalidar o refutar los argumentos del responsable de cuidar el medio ambiente en Xalapa.

Hernández Andrade ha ido más allá. Ha dicho que las administraciones municipales anteriores no razonaron en la plantación de árboles. Si ello es verdad uno se pregunta: ya que él estuvo en la Sedarpa, por qué no corrigió los actos de David Velasco, quien plantó varios árboles.

En lo que respecta a remover árboles es otro asunto, ya que muchos de estos árboles son añosos. Acaso Hernández Andrade debería dialogar con los grupos ecologistas que se oponen a esta tala que ya se está llevando a cabo en la ciudad de manera subrepticia, para evitar más críticas. Ahora propone un Museo del Árbol. Como quien dice, Muerto el niño… Y en una medida que si no fuera grosera resultaría hilarante anuncia que plantarán una nueva araucaria donde estaba la anterior. ¿Pus no que eran exóticas y no merecían ocupar el suelo xalapeño…?

El Xochimilco de la niebla

El presente nos está demostrando, día a día, que ya no es posible imponer actos de manera autoritaria. En el caso de la tala debió de efectuarse un estudio de la situación de los árboles en Xalapa y presentarla, difundirla a la urbe, para que los ciudadanos de Xalapa y las organizaciones de defensa ecologista conocieran el informe y discutieran su pertinencia. También para que la sociedad evaluara y eligiera la solución más adecuada. En vez de eso, el Ayuntamiento, o la alcalde o Hernández, decidieron que la mejor medida era cortar, podar y convertir la plantación en suplantación al dejar macizos de flores en vez de árboles.

En las principales avenidas de la ciudad se están sustituyendo los árboles centenarios por arriates con maceteras. Sí, muy bonitos, pero el xalapeño quiere a sus árboles. Hernández, vocero de Elizabeth Morales, ha dicho incluso que convertirán la ciudad en un nuevo Xochimilco, con macetas y flores por doquier, lo que insisto, si no fuera lamentable, se pensaría que es una línea de comedia, una ocurrencia de Eugenio Derbez para Ciudad Peluche.

Habría que indagar en las nociones de la belleza de nuestra alcalde. La belleza en una ciudad no la detentan las flores. Los árboles son en sí bellos y si algo ha distinguido a Xalapa es la profusión frondosa de sus camellones y parques. Los árboles, hay que decirlo, dan sombra y guarecen de la lluvia; condiciones climatológicas extremas que paradójicamente coexisten en Xalapa. Tan si no fuera suficiente, la nuestra es una ciudad serrana, no una villa lacustre. El corte de los árboles vetustos puede evitarse de contar con un programa de sanidad vegetal. La solución no es derribar árboles y plantar otros; sería como asesinar a los enfermos y entregarle un bebé a los deudos. Como las personas, los árboles no son sustituibles. Un programa de protección vegetal no requiere una inversión ingente. Sólo estudios y medidas oportunas. Los recursos del Ayuntamiento de Xalapa se han aplicado y continúan aplicándose a medidas y acciones no perentorias. La salud de los árboles es un asunto ciudadano. Debemos exigir que se instauren programas de revisión y protección para evitar que la tala anunciada continúe.

Como se había hecho anteriormente con otro árbol, el ahuehuete situado en la Plazuela del Carbón, en Revolución, se debió rescatar el árbol, protegerlo y mantenerlo como testimonio; monumento histórico viviente.

Así lucía la araucaria de San José antes de ser talada.

La importancia histórica

A juzgar por las declaraciones del señor Hernández colijo que en el Ayuntamiento muchomucho no saben de la historia de Xalapa. Reseño entonces la importancia histórica de la araucaria. En ocasión del cuarto centenario del Descubrimiento de América, el embajador de Chile en México regaló a Porfirio Díaz un cargamento de araucarias, quien las distribuyó por todo el país. Cuatro de ellas se entregaron al gobernador Juan de la Luz Enríquez. Una de ellas se plantó en el Parque Juárez, las otras en los atrios de iglesias de Xalapa. Ignoro si esta araucaria hoy muerta fue una de ellas, ya que el atrio de la parroquia de San José se ha modificado. Con todo, era un árbol con más de cien años de antigüedad –no setenta, como dijo Hernández Andrade, quien ignora que la biología tiene estrecha relación con la historia–, por lo que cabe considerarlo un monumento natural enclavado en un espacio histórico. En el mismo sitio, justo detrás de la iglesia, hay un obelisco que conmemora la gesta de dos  militares, Ambrosio Alcalde y Antonio García, quienes combatieron contra las tropas norteamericanas que habían ocupado Xalapa en 1847. San José, en especial esa zona que diríase es el centro del barrio, es una zona cargada de memoria y es por ende un recinto histórico.

Dicen los locatarios, cuentan los vecinos, filtran los funcionarios, que se derribó la araucaria centenaria para mayor ganancia que no gloria de los empresarios que instalarán sus negocios en la denominada Plaza Gourmet. Sería un acto de mezquindad y ruindad. Los propietarios del Bola de Oro, Asadero Cien no han opinado, por aquello de que calladitos se ven más bonitos y el que se mueve sale de la foto. O de la plaza. Elizabeth Morales ha argüido que ella no concibió la Plaza Gourmet, que se trata de un proyecto de Velasco Chedraui, quien no pudiendo convertir la Plaza Lerdo en una plaza de bares, como se lo proponía, se resignó a llevar su música y sus chelas a San José.

Varios medios, como La Jornada Veracruz, acotaron que ha sido Morales quien ha ofrecido las concesiones de esta plaza, no Velasco. El reportaje “San José, negocio redondo de edil” de Jair García, publicado en tal medio, señala que la remodelación con fines comerciales busca beneficiar a los familiares de la alcalde Elizabeth Morales. Pocos han reparado que Elizabeth Morales tiene presencia en ese barrio: desde el loft en el que durante años funcionó un edificio se coordinó su campaña. Más aún, en el último año San José se ha convertido en cuartel de invierno de priistas. Desde ahí han operado organizaciones juveniles, comités, organizaciones amigas.

Un emblema del barrio

La araucaria era un emblema del mercado de San José y del barrio mismo. Los comerciantes expresaron a varios medios su molestia. Los vecinos denunciaron el suceso a través de cartas, ya que la tala había pasado inadvertida. Ocurrió una pequeña alharaca en torno al hecho y cosa extraña el acto atrajo prensa a nivel nacional. Si la medida arbitraria afectó la vida de un ser, no menos cierto es que ni antropólogos ni historiadores se han manifestado para externar su deliberación acerca de la manipulación de un lugar histórico. Pareciera que a nadie le importa preservar a ese espacio, que atestigua la resistencia a la colonización y que es parte no sólo de la historia de Xalapa sino de México. No sorprendería que en lugar del obelisco se instauraran unos arcos de McDonald. Al menos constataría coherencia en los actos públicos.

Argüir, como lo hizo Hernández Andrade, que la tala de la araucaria se debió a que estaba podrida y constituía una amenaza, atribuir al exotismo de su origen las pocas defensas contra las plagas, es ignorar la historia y la literatura. Se sabe:  nuestros políticos no leen y desconocen la historia.  Querer convertir a una ciudad en epicentro del turismo cultural sin saber qué es lo que la convierte en culta es un disparate. Basta recordar que ya Salvador Díaz Mirón cantó en Lascas a la araucaria que se encuentra frente al Parque de Los Berros.

De descubrirse que el verdadero motivo de la muerte de la araucaria fue facilitar las ganancias de este grupo de empresarios, a quienes amamos los árboles, a los vecinos de San José, a los xalapeños conscientes nos queda la opción de no acudir a esa plaza y aun de vetar el consumo de los productos que expenden ahí y en otros locales. Y difundir en Xalapa y fuera de ella que en la Ciudad de las Flores prefiere matarse un árbol que rescatar o preservar la vida.

La SAGA de la desaparición del IVEC

 

El doctor Félix Báez Jorge durante la canonización de Rafael Guizar y Valencia, 2006.

El lunes 24 de enero una noticia estremeció al cerrado pero tornadizo mundo de la cultura: a las redacciones de varios periódicos y portales de noticias habría llegado una carta, firmada por Eduardo Sansores, el popular Güero, personaje de la vida cultural jarocha, denunciando que Félix Báez-Jorge, director del Instituto Veracruzano de la Cultura, IVEC, se proponía desmantelar la institución además de tomar medidas injustas y arbitrarias. Ignoro si por huera propensión al chisme o por convenir a los intereses inconfesables, varios medios intitularon el boletín –ninguno consigna la carta, pore so digo “habría llegado una carta”, y todos repiten o transcriben idéntico texto, lo cual resulta curioso por decir lo menos y por ello presumo la existencia de un boletín– con titulares llamativos: Los Políticos, un blog a cargo de Salvador Muñoz, y Veracruz Informa eligieron el incendiario: “Félix Báez, un peligro para la cultura: Sansores”; con el mismo título la nota apareció en el portal de Hechos. Es probable que tal fuera el título del boletín y que los periodistas se limitaran a transcribir. En una entrada previa de El Diletonto comentamos con detalle la noticia en Notiver.
Las acusaciones de Sansores
¿Qué es lo que ha motivado esa alarma que Sansores expresa en el boletín? A reserva de conocer la carta en detalle y no sólo en el resumen difundido,las acusaciones denuncian varias acciones que inconformaron a ciertos creadores del Puerto –no consigno sus nombres porque no sé a quiénes representa Sansores, ni si habla en nombre propio o ha sido designado vocero de una comunidad: el boletín no lo deslinda. He aquí los puntos:
“los trabajadores desaprueban la desaparición de la subdirección de Promoción y Animación Cultural, ya que consideran que es el inicio del desmantelamiento del IVEC”.
“presentó [al gobernador Javier Duarte] un programa de reestructuración del IVEC que contempla la transferencia de la referida subdirección a la Secretaría de Turismo y Cultura”.
La Fototeca Juan Malpica Mimendi y la Casa de la Cultura Agustín Lara han sido clausuradas [sic].
“los artistas o ciudadanos no pueden acceder [a las oficinas del IVEC], violando el derecho de audiencia”.
Se despidió a “Yesica Martínez, quien era subdirectora Administrativa […] porque atendió a una persona que requería orientación para un trámite”.

[Todas las citas corresponden al boletín mencionado]

Los argumentos posteriormente fueron reproducidos por columnistas quienes anunciaron, sin comprobar las aseveraciones ni las denuncias expuestas, que Báez-Jorge se proponía desmantelar el IVEC. Si la floración de reportes de balaceras en diversos puntos de la ciudad de Xalapa el viernes 14 de enero motivó artículos sarcásticos ante la ausencia de pruebas, no me explico por qué estas columnas, quienes no han presentado sus pruebas, no han merecido reprobación semejante.
Desaparición cíclica
El tema del desmantelamiento del IVEC es cíclico. Cada comienzo de sexenio, una vez designado un nuevo director, en las tertulias se propala la noticia de un inminente desmantelamiento del IVEC o bien a la sujeción de la Secretaría de Turismo y Cultura. Así ocurrió cuando el CONARTE, trasunto de la fundación cultural Caftán Rojo A. C. promovió una iniciativa de ley cuyos objetivos, en palabras del vocero y principal promotor, Ramón Acebo, eran la desaparición del IVEC (“El gobernador pide desaparecer el IVEC”, La Jornada, 21 de enero de 2006). Conforme a la información difundida esta ley se elaboró durante 2005; es decir a menos de un año de que Fidel Herrera Beltrán detentara la gubernatura. La Agencia AVC Noticias habría sido el venero de esa información; Acebo expresaba:

El Consejo Veracruzano para la Cultura y las Artes —de crearse— se ajustaría a la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo que transformó a la Secretaría de Educación y Cultura (SEC) en Secretaría de Educación y que permitió que se absorbiera el área cultural por la Secretaría de Turismo y Cultura.

El chismoso, perdón, el curioso lector interesado en desmenuzar los pormenores puede consultar mi columna: “Cómo acabar de unaves con la cultura” (Performance num. 19, 4 de abril de 2006); en línea en: El Diletonto). La coincidencia de los principales lineamientos de la Iniciativa con una de las acciones principales de la reingeniería gubernamental propuesta por Herrera, la desaparición del Instituto Veracruzano de Cultura y la absorción de sus funciones por la Secretaría de Educación y por la Secretaría de Turismo, fue entonces lo que causó tal encono y oposición a la Iniciativa de Ley propuesta por el diputado Atanasio García Durán.
Sin embargo, cuando Dalia Pérez Escobar prometio durante su campaña para lograr la diputación una Ley de Cultura, pocos previmos que el resultado terminaría respaldando esa Ley Orgánica del Poder Ejecutivo que había asentado como supremo árbitro de la cultura al gobernador y su manejo a la Secretaría de Turismo y Cultura. Nuevamente remito a los curiosos a consultar mis columnas al respecto.
Sujeto a la Secretaría
A lo largo de esta novela por entregas o saga tragicómica, resulta evidente que la desaparición del IVEC está asentada en los lineamientos de la ley que instauró la creación de la Secretaría. El Diletonto ha reiterado, a lo largo de más de cuatro años, que los lineamientos del sexenio de Herrera Beltrán fueron desaparecer el IVEC, crear un megaconsejo con los jerarcas de la cultura, la educación y la política, y uniformar la cultura con el propósito soterrado o visible, de corporativizar la cultura. Esta interpretación se basa en que la desaparición del IVEC y la creación de un consejo se asienta en el decreto para instituir la Secretaría de Turismo y Cultura (Ley 523 de Turismo para el Estado de Veracruz de Ignacio de La Llave), la cual se publicó el 13 de enero de 2006 en La Gaceta Oficial.
Cabe preguntarse, ¿realmente Félix Báez-Jorge planea desaparecer el IVEC o es la secretaria de Turismo, Cultura y Cinematografía quien se propone incorporar a las funciones de su secretaría las atribuciones anteriormente reservadas al IVEC? Para muestra basta que el IVEC ha dejado de ser el responsable de la coordinación de festividades populares, como la Fiesta de la Candelaria; es la Secretaría quien se ocupará de coordinar estas fiestas.
Esta confrontación apenas empieza y sin duda sera nuevamente la gran saga del sexenio.

FOROS de CULTURA: Los nuevos CAMPESINOS

En el número de quinto aniversario de Performance aparece una columna de El Diletonto comentando el reciente Foro Veracruz y la Cultura, convocado por varias instituciones para congregar diversos estudiantes, maestros, profesores, académicos e incluso artistas, con el doctor Javier Duarte.

Los intelectuales son los campesinos de la edad digital. Antaño, los candidatos a un puesto de elección popular visitaban a los agricultores y habitantes del campo para escuchar sus vivencias y problemas, la cual, entonces como hoy, resulta atávica. Como igual de atávica resulta la situación de la cultura y las experiencias y más que vivencias, dolencias de sus creadores. No importa el candidato, la filiación partidista e ideológica, el político convoca a los creadores e intelectuales para investir su campaña de altruismo, para prometer y finalmente para cumplir con su agenda de escuchar, congregar y adoctrinar a la ciudadanía entera. Si se encuentra con taxistas y con líderes de colonias, ¿por qué no habría de reunirse con los así llamados intelectuales? Además, son gratis, no acuden por tortas sino para sentirse importantes. Perros mansos que se contentan con una carantoña.
El término “Intelectual” no definía al trabajador de las ideas, mucho menos a quien se limita a trasmitir el saber o a oficiar de funcionario de cultura –ahora les quieren llamar gestores–, sino a quienes participan con sus análisis y posiciones en la vida pública. Son quienes, al modo de Voltaire y su idea del “pequeño filósofo”, confrontan a su época y sociedad interviniendo en el debate social. Metiches, que opinan y hablan de lo que no les llaman.
Justamente porque el papel del intelectual es intervenir desde la tribuna, comúnmente los periódicos, pero también los medios de comunicación de imagen, y ejercer la crítica, discutir y muchas veces, si no siempre, disentir de la opinión del gobierno y de las clases conservadoras, Xalapa carece de líderes intelectuales. Cierto, hay, han habido, grandes escritores, importantes eruditos, notables académicos, algunas de fama mundial, pero no suelen disentir ni oponerse al prestigio del rey. Sujeta a la burocracia, dependiente del dinero de las arcas estatales, en esta ciudad en cambio abundan los gestores, perdón, los funcionarios de cultura, los que administran y sí viven del escaso recurso que se aplica para la cultura, y los artistas y creadores palaciegos. Podrá no haber presupuesto pero siempre habrá funcionarios. En el futuro los verdaderos objetos de culto serán los artistas.

De ahí la molestia con políticos que atienden a uno de los sectores más descuidados de la sociedad sólo en tiempos de elecciones. Los candidatos ofrecen, ahora como hace seis años, una panacea: convertir a Xalapa en un corredor cultural, recurrir al turismo cultural para atraer dinero. Sin embargo mientras la actitud con que los políticos contemplan y consideran a los creadores, promotores y empresarios que se dedican a la cultura, continúe siendo condescendiente, cuando no francamente despectiva, poco o nada cambiará. Hace tres años se pedía un teatro para la ciudad. Ahora el en ese momento aún precandidato Javier Duarte lo promete. La pregunta es: ¿se permitirá su uso a las agrupaciones teatrales, dancísticas, literarias independientes o sólo a quien apoquine su varo? Son veinticinco mil pesos lo que cuesta la Sala Grande del Teatro del Estado. Esa es una minucia: si no tienen río, les haremos un puente. Y si no tienen grupos artísticos, les daremos un teatro, aunque sea para festivales de fin de cursos. Se necesita un teatro sí, pero más se necesita cambiar los hábitos artísticos y de sensibilización.


Los tontos útiles


Hay que hacerles
comprender a los políticos, a los aspirantes a gobernarnos, que un foro no es un espacio donde un político dirige un discurso a la audiencia, mientras a cambio recibe aplausos y genuflexiones. Un foro es un espacio donde se debate y se dialoga con respecto a un tema. El reciente foro ambiciosa y al mismo tiempo equívocamente llamado “Veracruz y la Cultura” –equivocado nominalmente porque recuerda a la fundación cultural de Dante Delgado Rannauro, Veracruz en la Cultura–, fue todo menos un foro. El entonces precandidato que ya sabía que sería candidato se reunió con intelectuales, más de mil quinientos, dice la nota, fue saludado por el antropólogo José Velasco Toro –alguna vez aspirante a la rectoría– e igualmente intervino el notable intelectual Francisco Rangel, saludando los méritos de Duarte. Si no saben quién es Rangel, yo tampoco.
Desde los años en que Luis Echeverría Álvarez fletaba aviones repletos de intelectuales hacia Suramérica, no sabíamos que existían tantos: mil quinientos, sólo en Xalapa. El misterio por supuesto fue resuelto por el único periódico que más allá de las cifras y del resumen del discurso de Duarte buscó aclarar quién convocó. El informativo digital Veracruzanos. Info acotó que el Instituto Tecnológico de Veracruz convocó a los intelectuales junto con el Círculo Cultural de Veracruz.
Hemos querido indagar quiénes conforman ese Círculo Cultural. Rumores que trae el viento en esta soleada Xalapa nos susurran que los conjurados son intelectuales siempre ilustres que siempre están aspirando a un cambio –algunos de sexenio, otros sólo brincar a un nuevo puesto. Por lo pronto, junto con ese grupo de notables, se disputan el dudoso honor de una convocatoria donde la mayoría no eran quienes decían ser –intelectuales– ni todos los que decían eran, instituciones como COBAEV, IN-JUVER, SEV, UV –a través de Manuel Zepeda– y el Ayuntamiento de Xalapa. Como alguien dijo: o sea que las instituciones sí están participando en el acarreo. Nosotros preferimos creer que mil quinientos notables intelectuales acudieron devotamente a la feligresía que el sábado 25 de marzo se ofició en la Sala Grande del Teatro del Estado. Y muchos salieron tan sonrientes como el doctor Arredondo, quien se dice brinca de sexenio sin cambiar de silla.

CONSUELO SAIZAR:Turismo o FIESTAScentenarias

 

Caricatura de El FUnzi, publicada en Performance 86

Caricatura de El Funzi, publicada en Performance 86

 

 

La designación de Sergio Vela, reconocido melómano y hombre perteneciente y  familiarizado con la comunidad artística a través de su gestión como director del Festival Cervantino, como director del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes permitía augurar en los comienzos del sexenio de Felipe Calderón un cambio con respecto al manejo de la cultura efectuado durante el sexenio de Vicente Fox. Pocos podíamos intuir que la infamia de Sari Bermúdez, quien nunca cristalizó una Ley de Cultura y ensució su gestión con gastos dudosos y viajes constantes, sería el auténtico legado para Vela. Hoy Sergio Vela, investido de infamia, se retira de la escena y  su gestión queda manchada por gastos dudosos, viajes constantes, escándalos sentimentales –suyos y de sus colaboradores– además de una completa inercia. Si con Sari Bermúdez el CONACULTA estuvo a punto de perecer de frivolidad, con Vela el marasmo, ese estado comatoso que tan bien conocen alcohólicos y dispépticos, es la amenaza no sólo del organismo sino del sistema en lo que a cultura se refiere.

Una somera recapitulación en torno al legado de Sergio Vela tendría que comenzar por la asignación del presupuesto de cultura, no casualmente tema de una de las primeras entregas de este Diletonto. Felipe Calderón redujo el presupuesto asignado a la cultura y la educación en un 30 por ciento. Vela, quien había accedido al puesto por su gestión como gerente del Cervantino y no lo olvidemos, por ser compañero de estudios del presidente en la Escuela Libre de Derecho, era considerado como uno de los miembros de su gabinete más cercanos. Al aceptar un organismo manchado por la inoperancia, la ausencia de leyes, la confusión de cultura con turismo y la impronta de promover al país en el extranjero como un destino pintoresco, Vela signaba y cifraba el derrotero y el sello que marcaría su labor como director del CONACULTA.

Menos cultura más turismo

El recorte con que Vela comenzó su actuación era indicativo, por una parte, del desprecio de Calderón por la cultura y la educación, pero también presagiaba que el signo de su actuación sería mantener la burocracia –el 90 por ciento del presupuesto se destina a mantener a los burócratas y nunca se considera en dicho presupuesto el pago de honorarios por los servicios que prestan, a esa burocracia, los creadores a través de programas de cultura, festivales, lecturas, dictámenes, libros, festivales, representaciones y ejecuciones artísticas.

Con un presupuesto así, menor del disminuido desde Fox —no olvidemos que en 2004 se efectúo una reducción del 14.54 por ciento en el presupuesto a tal rubro—, inferior al que teníamos con Zedillo hará doce años, Calderón demostró su total cerrazón a considerar la cultura como uno de los auténticos pivotes para la transformación de México. Difícil que cambie esta perspectiva con la designación de Consuelo Sáizar, quien desde los últimos seis meses había sido considerada el relevo natural de Sergio Vela. No cuestiono ni critico la actuación de Sáizar, quien despidió del Fondo de Cultura Económica a un emblema de la institución, como lo era Adolfo Castañón, y relevó a Daniel Goldin, director de la exitosa colección A la orilla del viento, además de privilegiar a ciertos grupos de poder, porque todos los directores han actuado de ese modo, incluyendo a quienes más criticaron la ausencia de democracia –digamos Celorio, no sé qué Gonzalo–, tampoco critico que el objetivo haya sido comercializar los libros pues no compartimos la superstición de que los libros deban de ser almacenados. Más que la eficiencia que Consuelo ha demostrado como gerente –se olvida que además del Fondo también levantó a Jus, una editorial tan católica que se había convertido en Lázaro, sólo que había olvidado resucitar–, el rasgo más notorio que considero decidirá su actuación como directora del CONACULTA es el legado, ya no de Vela, sino de Sari y por añadidura de Fox y Calderón.

¿A qué me refiero? Quiero decir que Vela no pudo enmendar el rumbo de la política cultural que había impreso Sari. La cultura necesita urgentemente una Ley de Cultura, consensada y razonada entre todos los sectores. Problemas inmediatos y escandalosos, como la realización o no de un espectáculo de luz y sonido en las ruinas de Teotihuacan –como los que se realizan por cierto en la Cumbre Tajín desde hace años, que ha motivado igualmente críticas, sólo que acá somos más eficientes pa manejar nuestros tepalcates–, la filmación de comerciales o videos en las ruinas de otros sitios notables por su riqueza arqueológica, quedarían contemplados y solucionados. La ley protegería al patrimonio cultural tangible e intangible, que es la parte más rica de México y al mismo tiempo, desde hace décadas, más desprotegida. Antes se robaban los idolillos, para beneficio de las colecciones extranjeras, ahora se ponen clavitos, tornillitos y se baña con luces radiactivas, las piedras que no pudieron moverse. Como dijera Armando: en todas partes se hacen hoyos.

Si es necesaria la ley de cultura que solucione todos esos escándalos que acompañaron la gestión de Vela, es también necesario que se realice una depuración de la nomenclatura. A Vela le renunciaron diez funcionarios, muchos de ellos amigos cercanos, como Vicente Herrasti, quien se vio envuelto en un escándalo amoroso. Como los que Vela, no casualmente amante de la ópera, protagonizó al presionar a Gabriela Cuevas, para que se permitiera que el restorán ¿Águila o sol?, propiedad de la novia de Vela, volviera a ser abierto. Escándalo que ventiló el probo Jacobo Zabludowsky en su programa de radio. Al no haber una ley o un criterio definido tampoco puede existir demasiada coherencia en las designaciones. Lo urgente es, además de considerar como prioritaria la creación de una legislación, terminar con el criterio del compadrazgo.

De la educación a la seguridad pública

Sáizar no la tiene fácil. Se enfrenta a esos problemas de largo alcance, la legislación y la ineficiencia en el gabinete dejado por Vela, pero sobre todo a la necesidad de resolver, de arreglar los líos que dejó Vela con las figuras de la cultura. No se trata de egos afectados sino de la ausencia de un programa adecuado para la celebración de las fiestas del Centenario y del Bicentenario. No hay programa, no hay una idea clara. Y la celebración es inminente; en unos cuantos meses. Mientras los estadounidenses y los franceses comenzaron a preparar sus fiestas con años de antelación, en México nos hemos visto enfrascados en la disputa y en la ineficiencia.

¿O será que los señores del PAN consideran que no hay nada que festejar? Después de todo la Independencia y la Revolución son culpables de la separación Iglesia-Estado y de la subversión de las castas y privilegios  que usurpaban las “personas decentes”. No es posible augurar nada notable mientras el país se desmorona, Calderón le pide a Sáizar promover el país en el extranjero. Aquí tenemos otro aspecto que es herencia del foxismo. La cultura no es turismo. Es posible el turismo cultural pero no se puede convertir a la cultura en sucedáneo del turismo. La cultura es protección y proyección pero no frivolidad. Que vengan los extranjeros que deseen conocer y preservar nuestra cultura no quienes deseen frivolizarla. Mientras no se cambie ese criterio –y no se ha cambiado desde Sari, poco podemos esperar de Sáizar. Y no cambiará porque ya dijo que eso fue lo que Calderón le pidió y por si no se había entendido, ella aseguró continuidad.

Criticamos la situación de la cultura en Veracruz pero esta situación se ha convertido en un reflejo de lo que acontece en México. Aquí también carecemos de legislación, aquí tampoco atendemos a la cultura sino en su faceta de turismo. Y para los siempre esperanzados miembros de la comunidad artística y cultural –algunos tan ilusos que sueñan con puestos, becas, prebendas–, les pido reflexionen en lo siguiente. El martes 3 de marzo, cuando Calderón presentó a los relevos de su gabinete, al referirse a Jaime Torres Bodet, pésimo poeta pero uno de los héroes fundadores de nuestra modernidad y política cultural a través de su gestión como secretario de Educación Pública, lo recordó como uno de los grandes secretarios de este país en materia de Seguridad Pública. Más claro ni el agua.

Becas del IVEC en EL UNIVERSAL

[Franz Ferdinand, Ulysses]*

 

El Universal, “El Gran Diario de México”, publica en su edición del martes 13 de enero de 2009 en la sección de Cultura, un artículo intitulado Otorgan 63 becas a artistas de Veracruz , con el balazo “Forman parte del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico; equivalen a un monto total de más de dos millones de pesos”. La noticia no tendría nada de extraño si fuera eso: una noticia. Por inexplicables razones –¿El Maratón Guadalupe-Reyes puede ser una buena excusa y pausiblemente el redactor y los responsables de la sección correspondiente de El Universal siguen ebrios?– se vuelve a refritear una noticia que el propio periódico había publicado ¡el 23 de diciembre!

La fuente es la misma: Notimex, la sección igual y el periódico, pues ya lo mencionamos. Aquel 23 de diciembre la noticia se intitulaba “Otorga Veracruz estímulos a la creación artística” y el balazo rezaba:
Destinan recursos por dos millones 676 mil pesos para proyectos de desarrollo artístico en siete categorías.

Además de llamar la atención sobre la pobreza de criterio y la falta de pespectiva de Notimex y El Universal, cualquiera que sea el responsable, la nota publicada en enero no tiene pierde y ha alegrado sobremanera a El Diletonto. Por principio está pésimamente redactada –¿la borrachera será excusa?. Y gracias a la anfibología y el anacoluto, es decir a la falta de concordancia y correspondencia entre las partes, no se entiende a qué se refiere. De modo que es posible entender que quienes fueron los jurados son en realidad los beneficiarios de las becas. Aclaro que en la nota del 23 de diciembre sí se expresaba claramente quienes habían sido los elegidos.

Muy temprano El Diletonto recibió un comunicado de su amigo El Conde de Saint Germain donde se acotaba que Jesús Garrido, ilustre poeta de Veracruz, quien siendo jurado en el Programa de Estímulos a la Creación Artística edición 2007 había sido al mismo tiempo concursante y beneficiario –eso sí, un premio que no implicaba dinero de por medio–, nuevamente había merecido una beca. El Diletonto leyó rápidamente la nota, ya que no pensaba que las autoridades responsables del IVEC, por tontas que fueran, podrían ser tan estúpidas para saltarse soberanamente los reglamentos del CONACULTA. Y en efecto, El Diletonto comprobó una vez más que su retraso mental le permite leer mejor que muchos intelectuales y notó que la nota se refería a quienes habían sido los jurados. Jesús Garrido y otros tantos eran los jueces del certamen, no los beneficiarios. El único comentario publicado en la nota mencionado, infiere esa misma lectura ya que se cuestiona que no se mencione quiénes fueron los jueces. No es tal; es un comunicado mal escrito que señala el jurado pero no a los beneficiarios. La nota de diciembre sí lo consignaba. Por lo demás dicha nota era un boletín disfrazado; el mismo boletín que emite el IVEC, lo cual ya en sí es reprobable –¿que no pueden al menos reescribir el boletín? En Internet puede localizarse el acta con los resultados.

Si bien invito al lector a leer directamente la nota en El Universal, no puedo escapar a la tentación de transcribir una prosa tan ejemplar en todo menos en coherencia. Mire, mire usted (:P):

 

Simplemente está mal redactada, los párrafos mal distribuidos y nótense las comas. Caramba, no sean egoistas y pónganse la del Puebla.

La anfibología no va aislada. Como argumento probatorio de que en Notimex y en la sección de Cultura de El Universal aún continúan  duros los festejos del Maratón, queda el último párrafo. Se lee :

Madre mía, El Diletonto al fin ha comprendido por qué este programa de becas está tan mal, por qué funcionarios en activo disfrutan de las becas con complacencia de las autoridades –¿acaso el CONACULTA no vigila?– y también entiende por qué el IVEC es prácticamente inexistente en Veracruz: porque promueve el estímulo a la producción artística de los creadores guerrerenses, no de los veracruzanos. Resta averiguar, y ojalá El Universal nos ayude, a descubrir cuál es el instituto de cultura que vela por los veracruzanos: ¿será el poblano? ¿el tabasqueño? O habrá que ir a Chicago para ver si entre tanto paisano hay una fundación para apoyar a los verachos?

PD. Diligentemente El Diletonto se registró en el sitio de El Universal para postear su comentario, que señalaba las incoherencias y la pésima redacción. Ejerciendo el supremo derecho de la censura, los redactores omitieron publicar el comentario sin que siquiera se explicara la razón. Quizá porque los efectos de la mona aún no se les bajan.

* Por supuesto, Franz Ferdinand no tiene nada que hacer aquí, pero dado que no encontramos una imagen bonita, decidí postear el nuevo video de Franz que suena ligeramente a Demis Roussos.