Comienzan los ATAQUES contra Félix BÁEZ-JORGE

Lenguaje corporal: Leticia aprieta firmemente las manos y endurece el gesto; Félix busca apoyo en la mesa para tener más fuerza.

 

Qué curioso, ya comenzaron los ataques a Félix Báez Jorge, director del Instituto Veracruzano de la Cultura. ¿Por qué será que cada que llega un funcionario que sí sabe de cultura y privilegia la transparencia aparecen peticiones anónimas pidiendo la cabeza? Recuerden que así empezó la campaña contra Esther Hernández Palacios, directora del IVEC en dos ocasiones; en ambas sus enemigos conspiraron para derrocarla.

Lo más extraño en esta nota, publicada en un periódico que sólo se ocupa de cultura cuando se trata de consignar chismes, zacapelas y mitotes, es  que se defiende a una funcionaria, Yessica Martínez, a quien se le vincula con administraciones anteriores y tuvo varias acusaciones en prensa por sus manejos. Aquí encontrarán, en caché porque ya voló, un vínculo a una nota que informa brevemente de la trayectoria de la funcionaria administrativa.¿De verdad Báez-Jorge quiere desmantelar al IVEC y servir de plataforma a Leticia Perlasca? Otros son los rumores que se escuchan y que llegan hasta la soledad del Diletonto.

En Veracruz al parecer asistimos a una especie de saga, una telenovela al más puro estilo de Dallas: en el principio fue Esther Hernández Palacios, luego apareció Leticia Perlasca, después volvió Esther, después regresó Leticia Perlasca… Y Félix Báez, del grupo de Esther, se agrega al elenco protagónico. Continuaremos informando, ya que seguro esto todavía no se acaba. ¿Podrá Báez-Jorge resistir la campaña mediática que en Notiver han desatado a quienes les interesa un IVEC con corruptelas o mejor aún un Instituto desmantelado y sujeto a una secretaría?

Por cierto, seguramente en las Fiestas de la Candelaria, que en esta ocasión se inclinará hacia el fasto y el espectácul veremos un episodio más de esta confrontación que ya se nota será cruenta.

Al parecer los amigos y colegas de Veracruz no saben para quién están trabajando. ¿O si y todo es una campaña orquestada?

El GABINETE del doctor DUARTE

 

Con la ratificación del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) de la elección como gobernador de Veracruz para el ciclo 2012-2018 del doctor Javier Duarte de Ochoa comienza una nueva etapa para Veracruz. En el ámbito cultural, término donde enunciamos a los trabajadores de la cultura, a los funcionarios, los creadores, los gestores y los que siendo estudiantes o espectadores participan de la cultura y las artes, quienes se asumen como creadores protagonistas o funcionarios de élite alimentan aún más sus esperanzas. No se habían movido porque no se sabía si la elección era válida. El espectro de la anulación permeó sobre la elección de julio todo este lapso. Priistas fieles, servidores y empleados del propio Duarte de Ochoa manifestaban sus dudas y temían que una eventual anulación cancelara sus esperanzas. Finalmente el martes 26 de octubre Duarte de Ochoa pudo dormir tranquilo.

La Operación Jarocha

No es lo mismo despertar siendo Javier Duarte de Ochoa y dormirse siendo el señor gobernador. La metamorfosis a la jarocha ha ocasionado en estos días que los rumores se incrementen en torno a la composición del inminente gabinete. Personas bien informadas aseguran que Leticia Perlasca, quien desempeñó una gran labor como directora del Colegio de Bachilleres del Estado de Veracruz, será la secretaria de Turismo y Cultura, lo que se antoja una decisión correcta y halagueña para el futuro de esta dependencia de tan gris memoria en el actual sexenio. Sencillamente Álvaro Peña fue un gris secretario sin ningún interés en el área de cultura y con escasa visión turística. Perlasca, por su manera de trabajar, puede dar nuevos bríos a una secretaría tan discutida.

En la conformación de los gabinetes no quedan siempre los que persiguen ni por supuesto tampoco se logra lo que se espera sino lo que se encuentra. Dalia Pérez, quien trabajó en la Comisión de Turismo de la Legislatura, esperaba ser designada como titular de la secretaria correspondiente, mientras que Perlasca aspiraba a suceder al doctor Arredondo en la Secretaría de Educación. En Educación, todos lo sabemos, va el famoso Motita, ídolo de todo joven priista que aspira a seguir los pasos del inminente secretario. Perlasca se quedará en Turismo mientras que Dalia espera la designación como suprema dirigente de la cultura en Veracruz. El Instituto Veracruzano de Cultura parece el destino lógico para quien movió los hilos en Xalapa para Javier Duarte de Ochoa.

Una Dalia para la Cultura

No parece augurar sorpresas la designación de Dalia; a tal punto que ya ha comenzado a reunir a sus allegados en preparación para asumir el poder cultural. Conforman su grupo mayoritariamente gestores culturales que se han desempeñado como funcionarios de galerías y que de una u otra forma esperan continuar sirviendo al estado. O mamando del presupuesto, usted diga cuál. Otros nombres que se enuncian son Juan Antonio Nemi Dib, quien sería también un buen director de cultura, ya que al frente del Instituto de la Policía Auxiliar fue un notable líder y un hombre sensible que transformó esa gris dependencia y editó libros y organizó concursos. Sergio Villasana Delfín quiere repetir y más que él sus administradores y mujeres muy cercanas a él en la intimidad quienes piensan, una sobre todo, heredarán el poder para seguir disponiendo del presupuesto a su antojo, como ha sido el rubro en este último año. Lo que Don Sergio no sabe es que muchos de sus propios funcionarios y directores de área conspiran contra él porque no aguantan las ínfulas de quien se asume su heredera ni mucho menos las tropelías de los administradores y el caos en que la institución opera. Difícilmente repetirá Villasana porque sus propios agremiados no lo quieren.

Queda sin embargo una pregunta: si Dalia Pérez asume la dirección, dada su cercanía con Don Sergio, quien es su mentor político, ¿protegerá a los administradores actuales? Si es así, cabe esperar que el IVEC continúe sin dinero y con escasa presencia. Esperamos que la inteligencia y voluntad que ha distinguido a Dalia en todas sus actividades se manifieste asumiendo que no puede heredar culpas ni continuar con debacles. Leticia Perlasca hizo un gran trabajo en el IVEC, lo saneó y lo dejó en bonanza. Todo lo contrario de lo que sucede con el IVEC.

VOTOconVETO

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Un dedo levantado para los políticos

El llamado a anular el voto en las inminentes elecciones del 5 de julio comenzó en abril, mayoritariamente a través de la difusión por internet. Los motivos aducidos para esta medida radical se concentran en la ineficacia del sistema político, más que electoral, de nuestro país. Es una acción de ascendencia anarquista cuyo propósito es repudiar a los políticos y a las instituciones electorales al exhibir mediante ese acto de negación el descontento que provoca en la ciudadanía la falta de opciones reales para elegir servidores públicos. A ello se agrega la desconfianza ante la clase política convertida en oligarquía, el descontento con las instituciones y especialmente con las erogaciones que cuesta a México una clase incapaz de resolver los problemas perentorios del país desde hace décadas mientras la población de pauperiza.
Iniciado por Manuel Pérez de Acha, la movilización con el llamado al voto nulo pretende asentar un repudio unánime y la principal interrogante, más allá de su validez o eficacia y de las opiniones que la clase política pueda tener es el porcentaje de ciudadanos que elegirá anular su voto. Aun cuando la información en Internet y en prensa es abundante, al punto que en estos días se han organizado diversos foros y debates en varias ciudades de la República para reflexionar en torno a esta posibilidad y diariamente políticos, instituciones y agrupaciones representantes del Stablishment se pronuncian en contra, no es peregrino recapitular en unos puntos. Primeramente el voto nulo no es una forma de abstencionismo, como tendenciosamente suele manejarse. El abstencionismo implica no votar; el voto nulo es un voto pero negativo, una medida de rechazo que permite medir el descontento. Por ello es un acto semejante a señalar con el pulgar hacia abajo. Segundo, el voto nulo es una opción democrática en tanto incita a la participación activa; diríamos que se trata de convertir en acción lo que es pasividad: la renuncia a elegir. Tercero, el IFE no puede impedir el voto nulo.

IFE al rescate

Dilucidadas ciertas confusiones conviene analizar cuáles son, más allá del repudio, la exhibición de la inoperancia del sistema electoral, las consecuencias y propósitos de anular el voto. En principio el voto nulo, en proporciones masivas, permitirá conocer el estado real del descontento hacia el sistema político y electoral de México; estadística que se complementará con la efectuada por la Secretaría de Gobernación que indica una desconfianza casi unánime en los partidos políticos. Sin embargo, ya ha advertido el IFE que el voto nulo será considerado un voto no válido de manera que se desechará. Más claro, ni el agua. No se contarán entonces los votos nulos por lo cual esta medida que busca exhibir la inoperancia de las instituciones no servirá para nada. Es tiempo aún de debatir la validez de esta resolución del IFE, que como en el triste episodio de la polémica generada por el video paródico que acusaba a Fidel Herrera de ladrón, demuestra no estar a la altura de las circunstancias, no ser un árbitro de la discusión democrática, sino una institución al servicio de los partidos políticos de cualquier índole. El IFE no está para censurar y si lo está, entonces debería de ser limpio. ¿Se han retirado los videos que comparan al PAN con la Alemania nazi? ¿A ese fotomontaje priista que se vale del pietaje de La caída para asegurar que el PRI arrasará? ¿Se han prohibido los miserables videos de Byron Barranco donde apoya a Fidel? No, sólo se prohibe lo que atenta contra el gobernante no contra los partidos políticos. En otros países Google –YouTube forma parte del consorcio– ha servido para fomentar la expresión cívica. Ahora Twitter ha jugado un papel decisivo en la democracia internacional con un papel decisivo en la cobertura de las recientes elecciones en Irán. En México, al parecer YouTube sólo piensa en ganancias y canonjías.

Ahora el IFE pretende primeramente disuadir a la ciudadanía de sufragar anulando el voto y en seguida, ante el clamor creciente de una votación de nulidades masiva, ya alertó que los desechará, con lo cual emite una amenaza tácita: tu descontento y repudio no servirá de nada, no te contaremos.
La opción de anular el voto me parece legítima y es a su modo tan alegre como una fiesta a mitad de la semana, diría Jaime Gil de Biedma. Sin embargo, en Veracruz, puede tener consecuencias catastróficas. Quienes elijan esta opción deben estar conscientes de su decisión; es probable que podamos simpatizar con determinado partido pero no con su dirigencia o candidatos y al no apoyarlo, a un partido minoritario en concreto, sellar con el rechazo su suerte pues este rechazo al sistema también permite la eliminación de partidos minoritarios.
El voto nulo es una acción de resistencia pasiva que demuestra la desconfianza ante el sistema político de un país. Su consecuencia directa, más allá de discusiones bizantinas de si es democrático o no –¡claro que lo es! Es un acto de elección y de participación cívica–, es que, como de nuevo el IFE se ha ocupado de exponer, afectará la elección en el sentido de que los candidatos, aunque sea con una votación mínima, serán electos y tendrán investidura de servidores públicos, así sea que representen a una minoría. Por otra parte, entraña el regreso del voto duro: los partidos mayoritarios, aquellos fundados en estructuras de acarreo –PRI, PAN, PRD– serán los verdaderos ganadores. Esa es la amenaza y la paradoja: se vota para denunciar el hartazgo ante partidos clientelares –PRD–, con nexos con el narcotráfico –PRI–, con personajes siniestros corruptos y criminales –PANAL, PRI, PAN, Convergencia– y en cambio se recibirá, como un inesperado y no solicitado regalo, un pequeño tigre de garras retorcidas y aliento mefítico.

PRI for EVER

En Veracruz el voto nulo conviene directamente al PRI que de ese modo se afianzará en el poder como un ensayo de las futuras elecciones federales. Es imposible votar por una opción, como el PAN, donde en este estado se encuentra asociada a uno de los políticos más siniestros, megalómanos y corruptos nacidos en el estado, duro honor en una comarca donde abundan entre la clase política los caciques, los asesinos, los narcotraficantes, los tratantes de blancas y los corruptos. Y dudo que alguien con dos dedos de frente pueda votar por el PRD o el Partido Verde, con su mezcla de fascismo y populismo, de dónde se deduce que la opción menos pior sería Convergencia o el PT, igualmente asociados a personajes siniestros y corruptos.
En Veracruz el voto nulo redundará en este momento en un afianzamiento de los dos partidos mayoritarios. Sin embargo, si hay una participación de repudio masivo y se difunden los resultados, permitirá confiar en que pueda surgir una movilización cívica que transforme las instituciones. Lo bello de este llamado al voto nulo ha sido revelar que hay un interés por la política pero no por los políticos, que los ciudadanos deseamos participar y expresarnos pero desconfiamos de los partidos, y también expresar que no estamos de acuerdo en las prerrogativas de que disfrutan los políticos. Es el momento en que aflora toda la impotencia convertida en poder: un poder de negación que es otra forma de acción. Es cierto, en Veracruz, como en otras partes, el gobernador ha llamado a defender la democracia votando partidistamente, pero no hay nada más democrático que expresar, con papeletas llenas de frases que indiquen qué pensamos del gobierno y del sistema de partidos. Estamos ante un umbral abierto a un camino de posibilidades. Hay que establecer participaciones ciudadanas que revisen la Ley de Participación Ciudadana, la revocación del mandato, la ciudadanización de los órganos autónomos como la CNDH, las candidaturas ciudadanas e incluso el reconocimiento jurídico del voto en blanco, además de revisar los salarios de los servidores públicos, la impunidad de los políticos corruptos, derogar las candidaturas plurinominales y delinear nítidamente los derechos del IFE. Es la hora de refundar la democracia mexicana y convertirla no en un sistema de partidos sino de participación cívica.
Y acaso permita augurar el surgimiento de una fuerza electoral o de un candidato ciudadano que enfrente a los poderosos y corruptos políticos en las elecciones del 2012. Como ciudadano –sí, El Diletonto suele votar– poseo la esperanza de que esta escaramuza, que se perderá, sirva para preparar una batalla mayor. Que será la decisiva y nos ofrecerá la oportunidad de deshacernos del PRI, el PAN, Dante, perdón, Convergencia, y toda esa nómina de corruptos y criminales que solemos llamar políticos por eufemismo.