DUARTE y los TONTOS ÚTILES/Continuación

En el número 116 de Performance El Diletonto dedica su columna a la reunión del pasado lunes 24 de junio de Javier Duarte con un grupo de trabajadores de la cultura xalapeña principalmente. Esta reunión tenía como propósito acercar al doctor duarte a las necesidades de la comunidad artística y cultural de Veracruz, uno de los sectores más vulnerables debido a la ausencia de empleo, salarios, derechos y otras prestaciones que brinda la ley a cualquier trabajador excepto los artistas.

La reunión fue multitudinaria y no cumplió la promesa: ser un encuentro y un intercambio de ideas. A cambio privilegió nuevamente la escucha sin réplica. El doctor dirigió una alocución en la que prometió empleo y ocupación y crear un sistema de becas. Quizá no sabe que empleo hay lo que no existe es remuneración: en las ferias del libro, en los festivales, siempre concurren actividades artísticas, literarias, culturales. Lo que no se brinda es remuneración. Las revistas especializadas, como Performance, deben de mendigar publicidad. En cambio en el encuentro se vió a los directores de Líder, de Nuestras Noticias Veracruz, obsequiando lujosos ejemplares pagados con dinero del pueblo. Eso sí, en vez de ideas, derramó whisky y ron sobre quienes así lo quisieran. Quizá pensaron los asesores de Duarte: empedamos a los intelectuales y no nos la armarán de pedo. Esperen esta columna, ya muy pronto.

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DUARTE contempla la posibilidad de perder: LUIS VELAZQUEZ

El periodista Luis Velázquez Rivera

Interesante columna la que publica Luis Velázquez en el periódico IMAGEN. Da cuenta de una reunión ente Javier Duarte y su primer círculo. Los Doce Apóstoles los llama Velázquez, un periodista siempre cercano al poder y por tanto muy informado. Además de que Duarte está rodeado de fidelistas destaca el arribo de expertos en el fraude electoral. Y de acuerdo con el decano periodista veracruzano, Duarte y su equipo plantean seriamente que pueden perder la elección.

La INICIATIVA de LEY de DALIA PÉREZ CASTAÑEDA/ I de III partes

Dalia Pérez Castañeda, diputada local de la LXI legislatura presentando la Iniciativa de Ley para el Desarrollo Cultural del Estado de Veracruz el jueves 28 de enero de 2010.

La ley Atanasio

El 4 de enero de 2005 el diputado del PRD Atanasio García Durán presentó al gobernador Fidel Herrera Beltrán una Iniciativa de Ley para la Cultura y las Artes. Junto con Ramón Acevo y Verónica Rodríguez, dirigentes de la asociación cultural Caftán Rojo principal promotor de la iniciativa, declararon en conferencia a los medios de comunicación que la reingeniería del aparato gubernamental había traído al medio cultural “incertidumbre e indefinición”, y acusaron al Estado de carecer “de una unidad programática y vinculación institucional para impulsar la cultura en el Estado”.

La Iniciativa de Ley que presentó García Durán como vocero legislativo de CONARTE (nombre con que se encubría la asociación Caftán Rojo) había surgido, o eso se asentó, de largas sesiones y consultas entre varios integrantes de la comunidad artística y cultural de Xalapa, en las instalaciones del Caftán Rojo, ubicado entonces en la calle de Aldama, Xalapa (hoy se encuentran en Coatepec, de ahí la precisión).

Desde la presentación ante la sociedad algo no parecía concordar: García Durán dijo que se le entregó la propuesta al gobernador el 4 de enero, mientras que Acevo declaró habérsela presentado en las instalaciones de su negocio el 3 de enero de 2005. La coincidencia de los principales lineamientos  de la iniciativa con una de las acciones principales de la reingeniería gubernamental, la desaparición del Instituto Veracruzano de Cultura y la absorción de sus funciones por la Secretaría de Educación y por la Secretaría de Turismo, provocó de inmediato suspicacia entre gestores e intelectuales.

En Performance y en esta columna se señalaron las inconsistencias y enredos de tal propuesta. Así, la falta de acuerdo en las fechas, ya que se le presentó al gobernador el 3 de enero, y a la Legislatura el 11 de enero, apenas días antes de que se publicara en la Gaceta Oficial (13 de enero de 2006) el decreto instaurando la Secretaría de Turismo y Cultura (Ley 523 de Turismo) para el Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave), cuya estructura resultaba parecidísima a la del Consejo Veracruzano de Cultura que se enunciaba en dicha propuesta legislativa. Y por supuesto, las vehementes declaraciones que anunciaban la desaparición del IVEC.

El Foro de Consulta convocado por la Comisión Permanente de Educación y Cultura del Congreso Local cuyo propósito era validar y sumar consenso a la Iniciativa de Ley para la Cultura y las Artes resultó un acto polémico, que será recordado por la vehemente oposición a la iniciativa y a las resoluciones ahí contenidas. El resultado: la iniciativa no pasó el escrutinio.

Legislar para crecer

Ciertas intenciones no mueren, sólo se transforman. Siendo aún candidata, Dalia Pérez Castañeda, conductora de televisión en RTV y ex bailarina, adoptó como causa formular una ley de cultura arguyendo la carencia de legislación en materia de cultura en Veracruz. El 25 de agosto de 2007 la entonces candidata a diputada local por el Distrito XI convocó al Foro de Arte y Cultura para el Desarrollo, “Legislar para crecer” Posteriormente, ya investida representante popular de la LXI Legislatura y presidenta de la Comisión de Turismo, promovió foros para conocer la situación de la cultura veracruzana en sitios claves del estado: Martínez de la Torre, Perote, Poza Rica, Veracruz, Córdoba y Minatitlán.

Tan exhaustiva consulta cristalizó en una nueva Iniciativa de Ley, esta vez con el complemento: “Para el Desarrollo Cultural de Veracruz”, la cual se presentó el jueves 28 de enero ante el diputado Leopoldo Torres García, Presidente de la Mesa Directiva de la LXI Legislatura del H. Congreso del Estado Libre y Soberano de Veracruz. A diferencia de la propuesta presentada por García Durán como intermediario del Caftán Rojo, la iniciativa de Pérez Castañeda mereció escasa atención en la prensa y en los medios. Ni siquiera los principales interesados y presuntos beneficiarios, los trabajadores de la cultura, para englobar esa comunidad variopinta compuesta por creadores de arte, burócratas, promotores, gestores, analistas, académicos e intelectuales, han demostrado interés en conocer esta ley. El silencio y la indolencia motivan a preguntar: ¿tan mal está la cultura que a nadie, ni siquiera a quienes viven de ella, les interesa?

Distinta ley, mismas resoluciones

Mientras se desarrollaban en la entidad veracruzana las reuniones del Foro Arte, Cultura y Patrimonio, convocado por la LXI Legislatura, Juan Javier Mora-Rivera Dalia Pérez Castañeda en torno a la pertinencia de la Ley de Cultura Meses antes, cuando se instauró el primer foro en la ciudad de Xalapa, hubo voces disidentes, entre ellas la del citado escritor y periodista, que consideraron la propuesta de análisis, más que una oportunidad para la libre expresión y discusión de los problemas y propuestas de la comunidad intelectual, una argucia para eventualmente recuperar la añeja Iniciativa de Ley de García Durán-Caftán Rojo. Parecía que la intención de los prolijos foros de análisis y participación ciudadana era formular una ley con el argumento de que se trataba de las resoluciones de una consulta popular y presentarla sin tocar en esencia los principios y objetivos que habían animado la anterior. Porque una de las preguntas que surgieron cuando el Caftán Rojo elaboró su propuesta de ley fue quién había redactado un documento cuyos lineamientos coincidían con las intenciones de la reingeniería del organigrama gubernamental.

El Diletonto ya había señalado que en apariencia los lineamientos del sexenio en curso eran desaparecer el IVEC, crear un mega consejo con los jerarcas de la cultura, la educación y la política, y uniformar la cultura con el propósito soterrado o visible, de corporativizar la cultura. Esta interpretación surgía del hecho de que la desaparición del IVEC y la creación de un consejo la asienta, la delinea, el Ejecutivo estatal en el decreto para instituir la Secretaría de Turismo y Cultura (Ley 523 de Turismo para el Estado de Veracruz de Ignacio de La Llave), la cual se publicó el 13 de enero de 2006 en la Gaceta Oficial.

En la entrevista que se publicó en Performance 72 (4 de agosto de 2008) Mora-Rivera entrevistó a Pérez Castañeda en torno a las propuestas surgidas durante las reuniones de consulta. Los principales cuestionamientos fueron el anuncio de la desaparición del Instituto Veracruzano de Cultura, voceado por el propio director del IVEC, Sergio Villasana Delfín, y la propuesta de dedicar un porcentaje fijo de los presupuestos del Estado y de los municipios para la promoción y conservación de la cultura. Si la propuesta de regionalización coincidía con el Plan Veracruzano de Desarrollo (PVD) evidenciaba igualmente la paradoja de que se hablara de la asignación de un presupuesto para la cultura cuando en rigor la promoción y conservación de la cultura por parte del Estado no se cumple justamente por que el recurso asignado es insuficiente. Es cierto, al IVEC se le asignan más de ochenta millones de pesos pero una parte considerable de este presupuesto se destina a la Cumbre Tajín, que es un proyecto externo al del Instituto.

Ajena ya a estos cuestionamientos, Pérez Castañeda presentó su Iniciativa de Ley, con un discurso sustentado en la “innegable vocación cultural” de Veracruz, ya que “sus atmósferas, su luz, sus aromas, sus sonidos son propicios para la creación”. El análisis de la propuesta, un conjunto de diez capítulos y cuarenta y nueve artículos, “en los que se pretende regular cuestiones sustantivas y adjetivas de notoria importancia para el desarrollo cultural de Veracruz”, será el motivo de la segunda entrega de esta serie.

VOTOconVETO

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Un dedo levantado para los políticos

El llamado a anular el voto en las inminentes elecciones del 5 de julio comenzó en abril, mayoritariamente a través de la difusión por internet. Los motivos aducidos para esta medida radical se concentran en la ineficacia del sistema político, más que electoral, de nuestro país. Es una acción de ascendencia anarquista cuyo propósito es repudiar a los políticos y a las instituciones electorales al exhibir mediante ese acto de negación el descontento que provoca en la ciudadanía la falta de opciones reales para elegir servidores públicos. A ello se agrega la desconfianza ante la clase política convertida en oligarquía, el descontento con las instituciones y especialmente con las erogaciones que cuesta a México una clase incapaz de resolver los problemas perentorios del país desde hace décadas mientras la población de pauperiza.
Iniciado por Manuel Pérez de Acha, la movilización con el llamado al voto nulo pretende asentar un repudio unánime y la principal interrogante, más allá de su validez o eficacia y de las opiniones que la clase política pueda tener es el porcentaje de ciudadanos que elegirá anular su voto. Aun cuando la información en Internet y en prensa es abundante, al punto que en estos días se han organizado diversos foros y debates en varias ciudades de la República para reflexionar en torno a esta posibilidad y diariamente políticos, instituciones y agrupaciones representantes del Stablishment se pronuncian en contra, no es peregrino recapitular en unos puntos. Primeramente el voto nulo no es una forma de abstencionismo, como tendenciosamente suele manejarse. El abstencionismo implica no votar; el voto nulo es un voto pero negativo, una medida de rechazo que permite medir el descontento. Por ello es un acto semejante a señalar con el pulgar hacia abajo. Segundo, el voto nulo es una opción democrática en tanto incita a la participación activa; diríamos que se trata de convertir en acción lo que es pasividad: la renuncia a elegir. Tercero, el IFE no puede impedir el voto nulo.

IFE al rescate

Dilucidadas ciertas confusiones conviene analizar cuáles son, más allá del repudio, la exhibición de la inoperancia del sistema electoral, las consecuencias y propósitos de anular el voto. En principio el voto nulo, en proporciones masivas, permitirá conocer el estado real del descontento hacia el sistema político y electoral de México; estadística que se complementará con la efectuada por la Secretaría de Gobernación que indica una desconfianza casi unánime en los partidos políticos. Sin embargo, ya ha advertido el IFE que el voto nulo será considerado un voto no válido de manera que se desechará. Más claro, ni el agua. No se contarán entonces los votos nulos por lo cual esta medida que busca exhibir la inoperancia de las instituciones no servirá para nada. Es tiempo aún de debatir la validez de esta resolución del IFE, que como en el triste episodio de la polémica generada por el video paródico que acusaba a Fidel Herrera de ladrón, demuestra no estar a la altura de las circunstancias, no ser un árbitro de la discusión democrática, sino una institución al servicio de los partidos políticos de cualquier índole. El IFE no está para censurar y si lo está, entonces debería de ser limpio. ¿Se han retirado los videos que comparan al PAN con la Alemania nazi? ¿A ese fotomontaje priista que se vale del pietaje de La caída para asegurar que el PRI arrasará? ¿Se han prohibido los miserables videos de Byron Barranco donde apoya a Fidel? No, sólo se prohibe lo que atenta contra el gobernante no contra los partidos políticos. En otros países Google –YouTube forma parte del consorcio– ha servido para fomentar la expresión cívica. Ahora Twitter ha jugado un papel decisivo en la democracia internacional con un papel decisivo en la cobertura de las recientes elecciones en Irán. En México, al parecer YouTube sólo piensa en ganancias y canonjías.

Ahora el IFE pretende primeramente disuadir a la ciudadanía de sufragar anulando el voto y en seguida, ante el clamor creciente de una votación de nulidades masiva, ya alertó que los desechará, con lo cual emite una amenaza tácita: tu descontento y repudio no servirá de nada, no te contaremos.
La opción de anular el voto me parece legítima y es a su modo tan alegre como una fiesta a mitad de la semana, diría Jaime Gil de Biedma. Sin embargo, en Veracruz, puede tener consecuencias catastróficas. Quienes elijan esta opción deben estar conscientes de su decisión; es probable que podamos simpatizar con determinado partido pero no con su dirigencia o candidatos y al no apoyarlo, a un partido minoritario en concreto, sellar con el rechazo su suerte pues este rechazo al sistema también permite la eliminación de partidos minoritarios.
El voto nulo es una acción de resistencia pasiva que demuestra la desconfianza ante el sistema político de un país. Su consecuencia directa, más allá de discusiones bizantinas de si es democrático o no –¡claro que lo es! Es un acto de elección y de participación cívica–, es que, como de nuevo el IFE se ha ocupado de exponer, afectará la elección en el sentido de que los candidatos, aunque sea con una votación mínima, serán electos y tendrán investidura de servidores públicos, así sea que representen a una minoría. Por otra parte, entraña el regreso del voto duro: los partidos mayoritarios, aquellos fundados en estructuras de acarreo –PRI, PAN, PRD– serán los verdaderos ganadores. Esa es la amenaza y la paradoja: se vota para denunciar el hartazgo ante partidos clientelares –PRD–, con nexos con el narcotráfico –PRI–, con personajes siniestros corruptos y criminales –PANAL, PRI, PAN, Convergencia– y en cambio se recibirá, como un inesperado y no solicitado regalo, un pequeño tigre de garras retorcidas y aliento mefítico.

PRI for EVER

En Veracruz el voto nulo conviene directamente al PRI que de ese modo se afianzará en el poder como un ensayo de las futuras elecciones federales. Es imposible votar por una opción, como el PAN, donde en este estado se encuentra asociada a uno de los políticos más siniestros, megalómanos y corruptos nacidos en el estado, duro honor en una comarca donde abundan entre la clase política los caciques, los asesinos, los narcotraficantes, los tratantes de blancas y los corruptos. Y dudo que alguien con dos dedos de frente pueda votar por el PRD o el Partido Verde, con su mezcla de fascismo y populismo, de dónde se deduce que la opción menos pior sería Convergencia o el PT, igualmente asociados a personajes siniestros y corruptos.
En Veracruz el voto nulo redundará en este momento en un afianzamiento de los dos partidos mayoritarios. Sin embargo, si hay una participación de repudio masivo y se difunden los resultados, permitirá confiar en que pueda surgir una movilización cívica que transforme las instituciones. Lo bello de este llamado al voto nulo ha sido revelar que hay un interés por la política pero no por los políticos, que los ciudadanos deseamos participar y expresarnos pero desconfiamos de los partidos, y también expresar que no estamos de acuerdo en las prerrogativas de que disfrutan los políticos. Es el momento en que aflora toda la impotencia convertida en poder: un poder de negación que es otra forma de acción. Es cierto, en Veracruz, como en otras partes, el gobernador ha llamado a defender la democracia votando partidistamente, pero no hay nada más democrático que expresar, con papeletas llenas de frases que indiquen qué pensamos del gobierno y del sistema de partidos. Estamos ante un umbral abierto a un camino de posibilidades. Hay que establecer participaciones ciudadanas que revisen la Ley de Participación Ciudadana, la revocación del mandato, la ciudadanización de los órganos autónomos como la CNDH, las candidaturas ciudadanas e incluso el reconocimiento jurídico del voto en blanco, además de revisar los salarios de los servidores públicos, la impunidad de los políticos corruptos, derogar las candidaturas plurinominales y delinear nítidamente los derechos del IFE. Es la hora de refundar la democracia mexicana y convertirla no en un sistema de partidos sino de participación cívica.
Y acaso permita augurar el surgimiento de una fuerza electoral o de un candidato ciudadano que enfrente a los poderosos y corruptos políticos en las elecciones del 2012. Como ciudadano –sí, El Diletonto suele votar– poseo la esperanza de que esta escaramuza, que se perderá, sirva para preparar una batalla mayor. Que será la decisiva y nos ofrecerá la oportunidad de deshacernos del PRI, el PAN, Dante, perdón, Convergencia, y toda esa nómina de corruptos y criminales que solemos llamar políticos por eufemismo.

PONIÉNDOSE ROJO Y SINVERGÜENZA

SERGIO VILLASANA EN LA GALERÍA DE ARTE CONTEMPORÁNEO

La sucesión en el IVEC/II de III

Las acciones de Sergio Villasana Delfín en su primer quincena como director del Instituto Veracruzano de Cultura se distribuyen en: rotar posiciones mientras sopesa la depuración; uniformar el Instituto con base en los lineamientos no escritos pero visibles del fidelato; reconocer el terreno en que se ha adentrado. En menor medida, a articular oralmente la idea de cultura que Fidel Herrera Beltrán posee pero no ha podido asentar en una ley, un programa o al menos un proyecto y que groseramente podría definirse como “una cultura para el pueblo”. Al contemplarse y sopesarse tales acciones patentizan la ausencia de un proyecto, de una noción siquiera de qué es cultura —no se diga de una idea—, errores operativos que contradicen la proclamada eficiencia del nuevo equipo.

Limpiando la casa por la ventana

Para los nuevos dirigentes del IVEC depurar no sólo significa despedir a los cercanos colaboradores de Esther Hernández Palacios —la anterior directora, para los recién llegados a esta telenovela—, sino también reducir salarios, despedir personal cuya filiación hernandezpalaciega no es directa y trastrocar cargos. El argumento es por supuesto la eficiencia administrativa, el ahorro, evitar duplicación de funciones en el organigrama; argucias válidas a condición de que los despidos y la depuración no se contradijeran con nuevas contrataciones.
Quien no conozca el IVEC y su composición incluso podría pensar que hay que adelgazar la burocracia; quienes han trabajado o mínimamente tratado con dicha institución, recordarán que ya se trabaja con un personal reducido y las carencias que incluyen desde falta de mantenimiento hasta falta de implementos de papelería. Siendo en la real politik —para hablar como los académicos—, costumbre inveterada rodearse de leales, ni siquiera alguien tan tonto como este cronista cuestionaría los relevos. Lo reprochable es el equívoco en la evaluación de los trabajadores.
Ejemplo fehaciente de esta comedia de errores son las indecisiones, los despidos corregidos por la continuidad y la continuidad ratificada desmentida por el despido. Así, la indecisión para saber si el Centro Experimental de Desarrollo Integral a través de las Artes (CEDAI)
continúa, si reducen o no colaboradores; la ratificación de Jorge Acevedo (fundador en 1998 de la Fototeca de Veracruz) en su función como museógrafo, y su despido al día siguiente. En la mejor tradición del slapstick*, a mitad de la segunda semana de julio se propaló el rumor de que Silvia Tomasa Rivera dirigiría Publicaciones del IVEC. Para el viernes se ratificó que Ángel José Fernández no continuaba y se rectificó que tampoco llegaba Silvia (¿la venganza de Perlasca por todos los insultos sufridos?). El doctor en historia presentó su renuncia desde el 30 de junio, con carácter de irrevocable, y hasta ahorita espera sucesor. Fieles lecciones aprendidas: ¿mandarán a alguien de RTV a publicaciones?.

¿ Qué hay de nuevo, Pussycat?

Dentro de esta snowball* , muchas más anécdotas: Rafael Santín, subdirector de Educación e Investigación Artística del IVEC, decoroso impulsor del Programa de Estímulos a la Creación y el Desarrollo Artístico en el Estado de Veracruz, es relegado como administrador al Teatro Reforma. Hasta el momento desconocemos si aceptó este puesto “honorario”, o si se integrará a Culturas Populares o regresará a México. Dos artistas veracruzanos, Francisco Galí y Néstor Andrade, se han enzarzado en una comedia de equívocos y errores desde la administración anterior. Andrade, con veinte años de labor en el Instituto, anda desubicado. Y no por la andropausia sino porque su lugar como museógrafo Galí. Villasana ya prometió arreglar el asunto pero no encuentra dónde. Colaboracionistas como somos, sugerimos que Andrade vaya a Casa Principal.
Si estos enroques parecen extraños, qué decir de otros: al responsable de recursos financieros lo enviaron a un área destinada a recursos federales. ¿Confirma esto que deseaban la subjección del IVEC para emplear fondos públicos para las campañas de los candidatos priistas?

La roja insignia del padrón

Primera confirmación: Villasana sí llegó a alinear y a pintar de rojo al IVEC. Una oreja —no un oreja, aunque abunden— del periódico Política el día de la asunción de Villasana cuestionaba crípticamente: ¿lo pintará de rojo? Sí, si lo pintará, ya se mancharon incluso. Muestra de ello: la cartelera del IVEC que se inserta en el Diario de Xalapa está reroja. Nada extraño, se dirá, así tiene que ir toda la publicidad de Fidel —me rehuso a identificar a Fidel Herrera Beltrán con el Gobierno del Estado de Veracruz, quizá un filósofo pueda distinguir entre el individuo que desempeña una función y la función, aunque para FHB no haya límites, véase su defensa contra las acusaciones que le imputan protección a Ye Gon, donde claramente se advierte que él se considera el Gobierno del Estado de Veracruz e incluso el Estado de Veracruz.

Dos pruebas que documentan la lectura de la alineación por la alineación: Rosa Borunda, el 12 de julio, al entregar en el Museo de Antropología de Xalapa el Códice de Chiconquiaco para su resguardo a la directora del MAX, exclamó: “Bienvenido Sergio Villasana al IVEC, que estamos seguros que contaremos contigo en este esfuerzo.” (El Golfo) El periodista y editor Manuel Rosete Chávez, fiel al delirio profético que últimamente lo sobrecoge, por su parte, afirma en su columna “Apuntes” : “Por lo que hace a Sergio Villasana, entendemos que se hace cargo del IVEC para dar al trabajo de esa institución un sentido más apegado a los objetivos del gobierno de Fidel Herrera, que como político de gran habilidad y probada lealtad al titular del Ejecutivo, sabrá coordinar adecuadamente los esfuerzos de todos los integrantes de la comunidad artística del IVEC para que los frutos de su trabajo hagan brillar a Veracruz en el contexto nacional e internacional, donde casi no tiene presencia. En pocos días Villasana tendrá alineado al arte y la cultura dentro de la “Fidelidad”. [Destaco en negritas comentario tan brillante] Como dicen los de TVAzteca: “¡Aaadentro!, que están cenando”.


Irremediablemente fiel a ti


Segunda sospecha confirmada:
Villasana sí llegó al IVEC para apoyar al fidelato en las elecciones. Apenas comenzaba a operar y a presentarse ante los medios de comunicación cuando resbaló en el primer peldaño. Carolina Gudiño, querida amiga de Fidel, apoyada para que quedara como secretaria del PRI, y cuyo dispendio en su campaña ha sido denunciado por la prensa, aprovechó actividades del IVEC en Casa Principal para promoverse como candidata a la diputación local por el distrito urbano de Veracruz. Ante las críticas de los partidos y el cuestionamiento de algunos periodistas, Villasana declaró que cualquier candidato “podrá visitar las instalaciones de la dependencia y en su caso promover su proyecto”. ¿Desconocerá el licenciado Villasana el Código Electoral de Veracruz? ¿La Ley de Fomento a las Actividades de Desarrollo Social de las Organizaciones para el Estado? ¿La Circular de la Contraloría para Supervisar el Manejo de Recursos en el Proceso Electoral del 2007?
Al no poseer el licenciado Villasana el perfil para dirigir el Instituto Veracruzano de Cultura —tampoco poseía el perfil para dirigir RTV, hay que decirlo ––, nos lo han presentado como el hombre adecuado para enmendar la política cultural por su conocimiento de las leyes y su eficiencia. ¿Cómo interpretar entonces su desconocimiento de las leyes? Al margen: la señora Gudiño declaró a Notiver “que va a tener los ojos muy puestos en todas aquellas autoridades locales que son ajenos al proceso electoral y que deben de mantenerse al margen del mismo, pues deben de dejar que los candidatos y partidos políticos hagan su trabajo y que la gente en base al candidato y la propuesta, determine quien quiere que sea su representante tanto en el congreso como en las alcaldías.” (Notiver). Eso fue el 2 de julio, después se olvidó de lo que dijo y aprovechó a autoridades ajenas al proceso electoral —y a instituciones— y se dejó invitar por Ivonne Moreno, a Casa Principal. Ahí donde también presentó su libro: Hablemos de mujeres
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