COMO EN FERIA

Como en Feria

La Feria del Libro Universitario, concebida en 1994 por la Dirección Editorial de la UV, se convirtió de una modesta reunión de editoriales universitarias, en una de las cinco o seis ferias del libro más importantes de México. Con el cambio de siglo, el entonces rector de la Universidad Veracruzana, Víctor Arredondo Álvarez, artífice de la evolución de la Feria, decidió un viraje hacia la internacionalización. Paradójicamente tal situación sofrenó su desarrollo, ya que al pretender adquirir un rango superior a su infraestructura y presupuesto, las carencias quedaron patentes. Imposible competir ya no con la FIL de Guadalajara sino siquiera con la de Minería. Y sin luminarias del arte y la cultura la atracción mediática, que es uno de los objetivos de todo político —y los rectores son políticos, resulta difícil. Máxime si el tratamiento a los chicos de la prensa tampoco es el adecuado. La gente exige ser seducida no sometida y para eso se necesitan buenos modos; de los cuales los actuales dirigentes de la FILU carecen.
La Feria del 2007 fue una feria especial. Por primera vez no se previó un crecimiento, aunque tampoco deba mencionarse un retroceso. De hecho en las dos ediciones recientes, la FILU no se ha propuesto ni superar el número de editoriales participantes de la edición anterior —una meta que sí se consideraba en las ediciones anteriores, durante la gestión de la artífice de la Feria, la contadora Ludivina Sánchez, hoy retirada— ni la afluencia de público. A ello contribuyen el relevo generacional ocurrido en 2006 cuando una nueva administración, presidida por Celia del Palacio Montiel, nueva directora entonces de la Dirección Editorial, tomó el mando anteriormente a cargo de José Luis Rivas Vélez y Ludivina Sánchez. La FILU del 2006 aún contó con el diseño y la concepción en gran medida del equipo comandado por Sánchez. La de este 2007 será la prueba de fuego de la nueva administración ya que la realización es, del todo, obra suya. Como tal, virtudes y defectos serán atribuidos a esta nueva dirección.
Uno de los actos centrales es la presentación de las nuevas publicaciones universitarias, entre ellas la colección “Sergio Pitol, traductor” y la “Serie Conmemorativa Sergio Galindo”, cuya gestación, al igual que la de La Palabra y el Hombre, nueva época, tomó un año; circunstancia que en el caso de la revista decana afectó la actualidad de ciertos artículos e incluso permitió que algunos de ellos aparecieran antes en otras publicaciones, entre ellas Performance. Destaca la presencia en Xalapa de escritores vinculados a la fundación de la editorial de la UV, como José de la Colina, uno de los grandes escritores secretos de este país por más que su columna “Los inmortales del momento” tenga fieles lectores.
Otros actos eminentemente universitarios fueron el homenaje a los fundadores de La Palabra y el Hombre,como nuestro querido amigo Ramón Rodríguez, y Dagoberto Guillaumin, hombre de teatro admirado por generaciones, quien murió a fines de 2007.

Asimismo se otorgó un reconocimiento a los ex directores de La Palabra y el Hombre, entre ellos a nuestro no menos querido compañero del Consejo de Redacción de Performance, Luis Arturo Ramos. Ojalá esté presente ya que Ramos es uno de los ex directores más respetados y queridos y el artífice del resurgimiento de la editorial a principios de los ochenta, bajo la tutela, claro está, de Sergio Galindo.
La FILU una feria pequeña pero digna y se espera que esa continuidad permanezca, aunque para ello es menester que las autoridades universitarias replanteen la gestión y el criterio con que se efectúa, ya que muchos de los escritores anunciados como luminarias terminaron no asistiendo por no considerar que en tanto invitados especiales pedirían sus emolumentos. Mal ejemplo se brinda cuando la propia universidad predica ejemplificando que a los creadores no hay que remunerarlos por su trabajo. Peor cuando se traza una división entre creadores foráneos y creadores locales.
La FILU debe continuar ya que es uno de los pocos acontecimientos verdaderos en esta ciudad a la que el mal gobierno paulatinamente está convirtiendo en una ciudad falta de actos y actividades de primer nivel.

Confirmado: No Hay Dinero Para La Cultura Mientras Fidel Está Al Frente

Sergio Villasana Delfín, director del IVEC, ofreció el 11 de septiembre, recién llegado de su gira electoral por tierras sureñas, una entrevista así sea banquetera, en exclusiva a su colaborador en el IVEC, Ramón Moreno Alvarado, reportero de Al Calor Político. Villasana corrobora ahí lo que El Dile había anunciado ya: que al gobernador Herrera Beltrán no le interesa la cultura, que el apoyo es moral y bien intencionado, pero nada más. No hay dinero. Para FHB la cultura es prioritaria a condición de que no represente gasto alguno. La pobreza, combatirla, es más importante. Para evitar que nuestros lectores consideren que al Dile lo ciega la pasión partidista transcribimos las declaraciones del director del instituto de cultura:

  • Entrevistado por los representantes de diversos medios luego de la ceremonia del 197 aniversario de que se iniciara la independencia nacional, el director del IVEC recordó que este año sólo ejercerá 72 millones de pesos y al menos faltarían 50 millones de pesos más para tratar de cubrir las necesidades culturales del estado, por lo que estima que para 2008 buscaría ejercer entre 120 y 125 millones de pesos.
  • Quien también fuera director de Radio Televisión de Veracruz [Sergio Villasana Delfín] argumentó que ya no quieren distraer recursos del erario público para el combate a la pobreza, “no generar una carga mayor al Gobierno del Estado”, por lo que se acercarán a fundaciones que promueven la cultura, que tienen programas específicos, ahora que ya tienen ventaja de que pueden extender recibos para la exención de impuestos y permitir que los recursos públicos se dediquen para proyectos de carácter social que tantos veracruzanos requieren.
  • [Entrevista publicada en Al Calor Político; ya no está disponible en internet; chiin, tan útil información].
      Y no, no se trata de privilegiar la cultura mientras los paisanos perecen de inanición, sino de sopesar cada área en su debida magnitud. La cultura es parte vital del desarrollo humano y si se considerara de otra manera; no como un artículo suntuario sino como un elemento productor de mejores condiciones de vida, considerando que la vida no se limita a la satisfacción de las necesidades básicas, no se emitirían juicios tales. El Diletonto advirtió que detrás de la ley Caftán estaba la mano de Fidel –el desprestigio que bañó a Atanasio García Durán por prestarse a tales conjuras se patentizó en las urnas—, que detrás de la designación de Sergio Villasana estaba la necesidad de tener funcionarios leales que trabajaran a favor del fidelato durante el proceso electoral. Y aseguró también que no habría dinero porque al actual gobernante no le interesa la cultura. ¿Alguien necesita más pruebas para quitarse la venda? La meta de este gobierno es desmantelar el IVEC y subyugar toda expresión disidente
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